La vida de Diane Keaton estuvo marcada por decisiones que desafiaron las expectativas sociales sobre el matrimonio y la maternidad.
La actriz, reconocida por su trayectoria en Hollywood, optó por no casarse nunca y, en cambio, eligió convertirse en madre adoptiva en la madurez, una elección que definió su vida personal y profesional.
Keaton adoptó a su hija Dexter en 1996 y a su hijo Duke en 2001, ambos cuando ya había superado los 50 años, y los crió como madre soltera en California hasta su muerte, a los 79 años.
Las motivaciones de la estrella para rechazar el matrimonio fueron claras y consistentes a lo largo de su vida. En declaraciones recogidas por Page Six, explicó que nunca sintió el deseo de ser esposa.
“Recuerdo que en la secundaria un chico me dijo: ‘Un día serás una buena esposa’. Y pensé: ‘No quiero ser esposa. No’”, relató.
A pesar de haber mantenido relaciones sentimentales con figuras como Al Pacino, Warren Beatty y Woody Allen, sostuvo que casarse no habría sido una buena idea para ella.