El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz admitió que el sistema hospitalario atraviesa una crisis y anunció medidas para descongestionar los hospitales de tercer nivel. La declaración se da luego del incidente registrado el feriado del 1 de mayo en el Hospital Japonés, donde familiares de una paciente reaccionaron con violencia tras no conseguir atención inmediata.
El director del Sedes, Jaime Bilbao, señaló que lo ocurrido en el Japonés fue un hecho aislado, pero advirtió que no se puede permitir más agresiones contra el personal de salud. “Estamos en una crisis hospitalaria. La comunidad lo sabe. Estamos trabajando con el municipio para revertir esta situación”, afirmó.
Bilbao explicó que una de las acciones inmediatas es habilitar alas de los hospitales de segundo nivel para trasladar a pacientes crónicos que actualmente ocupan espacios en los centros de tercer nivel. Esto, según la autoridad, permitiría liberar camas para atender emergencias y casos de alta complejidad.
“Queremos trasladar pacientes crónicos a hospitales de segundo nivel o centros de salud desocupados que podamos equipar. Buscamos soluciones concretas”, agregó.
El conflicto del miércoles se generó cuando una ambulancia particular trasladó a una mujer en estado crítico al Hospital Japonés. La paciente no fue admitida de inmediato por falta de espacio en terapia intensiva, lo que desató la molestia de sus familiares. Según testigos, hubo forcejeos y gritos en la puerta del hospital. El personal de seguridad tuvo que intervenir para evitar que ingresaran por la fuerza.
Médicos del hospital explicaron que ese día la unidad de reanimación para adultos atendía el doble de su capacidad. Incluso pacientes pediátricos compartían camillas por la falta de camas en terapia intensiva.
“Hay una frustración muy grande. Sabemos lo que debemos hacer, pero no tenemos condiciones. El sistema está colapsado”, relató un médico de turno.