Desde este martes 21 de enero, la entrega de alimentos a los internos de la cárcel de Palmasola fue suspendida debido a una deuda de casi tres meses que la Gobernación de Santa Cruz mantiene con la empresa encargada del servicio. La situación afecta también a otros recintos carcelarios del departamento.
Williams Montaño, propietario de la empresa proveedora, confirmó la medida. “Ya no están recibiendo desayuno, y mientras no haya solución, tampoco almuerzo ni cena”, declaró en entrevista con un medio televisivo.
La suspensión se extiende al Centro de Readaptación Productiva de Montero (Cerprom), la carceleta de Montero, y las cárceles de Okinawa, Buena Vista y Portachuelo, según indicó Montaño. “Todo el Norte Integrado también está sin el servicio de alimentación”, afirmó.
El costo de los prediarios, destinados a raciones secas para los internos, es de Bs 8 por día, distribuidos en: Bs 2 para desayuno, Bs 4 para almuerzo y Bs 2 para cena. En Palmasola, se entregan diariamente unas 9.000 porciones, lo que requiere un presupuesto variable según la cantidad de internos.
El Decreto Supremo 1854 establece que las gobernaciones son responsables del pago total de los prediarios de las personas privadas de libertad en sus jurisdicciones. Sin embargo, la Gobernación cruceña argumenta que esta competencia fue impuesta por el Gobierno central y exige que se revierta esta responsabilidad al Ejecutivo nacional.
Hasta el momento, las autoridades departamentales no han emitido un pronunciamiento oficial sobre la deuda.