Una delegación conformada por 16 profesionales de diferentes especialidades de la Sociedad de Ingenieros de Santa Cruz y de la Asociación Boliviana de Ingeniería Sanitaria Ambiental visitó este fin de semana la represa Guapomó, ubicada en el municipio de San Ignacio de Velasco. Tomaron muestras de agua, ante la sospecha de una contaminación, y dado el nivel de algas y hierbas que hay en el rebalse (que provoca mal olor) aconsejaron una limpieza en la zona.
Parte de la comitiva que llegó hasta la represa Guapomó / Foto: SISC
Ronald Baldivieso, presidente de la Asociación de Ingenieros Hidrosanitarios de Bolivia, sostuvo que las condiciones en las que se encuentra actualmente la represa es por falta de mantenimiento, toda vez que hay demasiadas plantas que, al descomponerse, producen un mal olor. “El objetivo es analizar las causas que generan sedimentación, turbidez y mal olor en la represa Guapamó”, explicó Baldivieso, quien también recomendó la participación activa de la población junto con la Alcaldía y la cooperativa de San Ignacio en los trabajo de limpieza y mantenimiento. Por su lado, Rolando Mancilla, vicepresidente de la Sociedad de Ingenieros de Santa Cruz, manifestó que la visita tenía como objetivo principal “aportar con nuestro conocimiento técnico para poder recomendar una solución a las instituciones llamadas por ley”. El secretario municipal de San Ignacio, Rodolfo Guerrero, agradeció la visita de la delegación para trabajar en la problemática del agua de dicho municipio. Confía en que la Sociedad de Ingenieros de Santa Cruz pronto dará a conocer el informe pormenorizado de los resultados de la pruebas de agua, y que, de ser necesario, realizarán una segunda visita para apoyar el trabajo que se realice en la zona. No se puede tomar agua del grifo “No se puede tomar agua del grifo. Sale turbia”, dicen los pobladores de San Ignacio, que deben caminar hasta una planta para cargar agua y llevar a sus hogares. Hay quienes prefieren comprar agua embotellada para evitar posibles infecciones. “Hay harto monte y la gente viene y bota hasta perros muertos acá. Todo corre hacia la represa”, lamentó una vecina.