Decenas de sacerdotes llegaron hasta la Basílica Menor de San Lorenzo para la misa Crismal, este Martes Santo. En la ocasión, los religiosos renovaron sus votos y compromiso con la Iglesia Católica.
La celebración estuvo presidida por monseñor René Leigue, quien reflexionó "todos vamos a renovar nuestro compromiso que hicimos en la ordenación. Hay algo que nos impide a nosotros para crecer como ministerio. Creo que hay muchas distracciones, tantas cosas que vemos y oímos; hasta nos distraemos en el celular, y ahí perdemos tiempo, remarcó.
Para monseñor, la distracción no permite concentrarse en la actividad y el tiempo que demora esto. Esto también nos lleva al cansancio, porque trabajo siempre tenemos, lo que nos queda es organizarnos. Otro peligro que corremos es que todo queremos hacerlo nosotros; nos olvidamos del consejo pastoral, para trabajar en conjunto, apuntó.
Agregó que para no cansarse hay que organizarse, repartir tareas, para no caer en la rutina de cada día y el cansancio que nos impide hacer nuestras actividades.
También los invito, hermanos sacerdotes, a la formación permanente. No pierdan de leer un libro; sé bien que hay muchas cosas que quedan por hacer, aseveró monseñor, a tiempo de recordar el entusiasmo, carisma, alegría de ser ordenados como sacerdotes, con proyectos y visiones de lo que sería su servicio.
Nuestra principal misión son los pobres, porque hemos sido ungidos y no podemos perder de vista esto. La gente, ahora más que nunca, necesita de nosotros, de su pastor, afirmó el arzobispo.
También se refirió al crecimiento demográfico de Santa Cruz y su deseo de tener presencia en cada zona, para ayudar al pueblo a caminar hacia adelante. Necesitamos muchos sacerdotes, Santa Cruz crece y sacerdotes hay muy pocos. A los papás, también es un llamado a motivar a la vocación religiosa de sus hijos, manifestó.
Este miércoles los templos estarán abiertos desde temprano, esperando a los fieles católicos que quieran confesar sus pecados.