Tras la lluvia que refrescó el ambiente, el paisaje urbano se tiñó con los colores del emblema cruceño. Los tajibos blancos, en contraste con el verde intenso de los árboles, lucen en todo su esplendor como una despedida al mes de Santa Cruz.
Tajibos blancos embellecen la capital cruceña en septiembre/ Fotos: Deisy Ortiz
En varias avenidas, estas flores se abren paso como pinceladas en el horizonte, transformando las calles en un cuadro natural. Así ocurre en la radial 26, entre el cuarto y quinto anillo, sobre el segundo y cuarto anillo, además de otras vías de la ciudad.
Aunque no son tan frecuentes y suelen pasar desapercibidos por el tono de sus flores, los tajibos verdes también se encuentran en plena floración. Un ejemplo está en el barrio Magisterio, donde los vecinos disfrutan de un espectáculo particular: cuando las flores caen al suelo, forman una delicada alfombra verde que embellece el lugar.