Santa Cruz de la Sierra celebró el aniversario número 52 de la cultura hip hop con un evento que reunió a grafiteros, raperos, bailarines y gestores culturales en el pasaje del cuarto anillo, por la avenida Virgen de Cotoca. EL DEBER se contactó con Valeria Saravia Herrera, conocida artísticamente como VASH, quién contó sobre la cultura Hip Hop en Bolivia y un evento que tuvieron este 9 de agosto por el aniversario.
El 11 de agosto se celebra el Día Mundial del Hip Hop, sin embargo, en la capital cruceña, el festejo se adelantó. Organizado por el colectivo Esencial Corp hip hop Universal y autogestionado por los propios artistas, el encuentro también incluyó exhibiciones de breakdance, rap consciente, freestyle, beatbox y proyecciones audiovisuales, convirtiéndose en un espacio para visibilizar el talento local, celebrar la identidad Hip Hop y compartir el arte urbano con la ciudadanía.
“En realidad el grafitti es uno de los elementos de la cultura hip hop. La cultura hip hop tiene cuatro elementos artísticos que son el grafiti, el breaking, el DJ y el MC(...) como un movimiento de expresión artística”, explicó VASH. Saravia es una activista hip hop y gestora cultural, miembro del colectivo Esencial Corp Hip Hop Universal desde 2008.
Entre los artistas de grafitti estaban Chullpa Harry, Nook, Step Sem, Edgar, Naio. Sobre los Emecees (rap) los artistas invitados fueron Ene, Armamente, Kronika, Draco y algunas bandas de rap como El Octavo, Big Nova, Mary Rap. Asimismo, artistas como Bboys, Bboy Turbo, Tastaka, Dj Arny y más.
“Es una técnica que utiliza el aerosol y tiene múltiples estilos: Wild Style, Bombing, Throw Up, Caracter o realismo, entre otros. Cada grafitero desarrolla su propio estilo con el tiempo”, explicó.
Cultura hip hop
VASH subrayó que en Bolivia la cultura hip hop comenzó a consolidarse a finales de los 2000 como una identidad con principios y códigos propios. “No son reglas, son principios que fomentan el desarrollo personal, la ayuda social y la redefinición cultural. En Santa Cruz, desde 2008 trabajamos para visibilizar esta cultura”, afirmó.
Según VASH, la cultura hip hop ha pasado de ser un movimiento urbano poco reconocido en los años 90 a consolidarse, desde 2008, como una identidad cultural con principios y códigos propios. El hip hop se rige por 18 principios reconocidos por la Unesco en 1979, que lo catalogó como un bien social a nivel mundial.
Estos principios fomentan la ayuda comunitaria, el desarrollo de identidad y la redefinición cultural, adaptando la esencia del hip hop nacido en el Bronx a la realidad boliviana.
Hip hop en Santa Cruz
En la capital cruceña, el colectivo Esencial Corp ha impulsado esta visión a través de actividades como “Invasión Urbana” o “Hip Hop Paciente”, integrando elementos de danzas y tradiciones locales —como pasos de Tinku o Tobas— en el breaking, y fortaleciendo un sentido de civismo y pertenencia entre los jóvenes.
Actualmente, VASH estima que en Santa Cruz existen alrededor de 200 integrantes activos en la cultura hip hop —entre grafiteros, MCs y bailarines—, aunque el movimiento urbano en general supera las 300 personas, incluyendo a skaters, bikers y artistas callejeros. “En la cultura hip hop no buscamos fama ni dinero, buscamos compartir lo que somos”, indicó.
Sobre el apoyo de las autoridades locales, Saravia indicó que el hip hop ha tenido que abrirse campo en una sociedad que estigmatiza esta cultura. "Creo que fui la única productora que trabajó durante tantos años hasta el día de hoy, desde el 2008, para que la cultura hip hop pueda tener esa visibilidad (...) Costó mucho sociabilizarlo porque todos nos estigmatizaban asociándonos con delincuencia", lamentó.
Según Saravia, el rap va mucho más allá de los prejuicios que lo asocian con mensajes vacíos o estilos de vida marginales. Para un 'emcee' auténtico, el corazón del rap está en el poder de la palabra: en transmitir un mensaje con sentido, ya sea una protesta, una reflexión o una historia que inspire. Alcanzar ese nivel requiere disciplina intelectual; el 'emcee' debe leer constantemente, absorber información, ampliar su léxico y nutrirse de conocimiento para poder improvisar o escribir letras que impacten.
Esa misma exigencia se refleja en los demás elementos del hip hop. El bailarín de breaking necesita entrenar para alcanzar un equilibrio físico y mental sólidos; el grafitero debe bocetar y practicar hasta definir un estilo propio capaz de plasmarse en un muro. VASH indicó que, cada disciplina inculca hábitos de estudio, constancia y organización que, muchas veces, los jóvenes no perciben de inmediato, pero que son los mismos que sus familias les recomiendan: estudiar, trabajar, practicar y perfeccionarse.
La gestora cultural anunció que el próximo 23 de agosto se realizará un evento en el Centro de la Cultura Plurinacional, una de las fiestas más importantes de la cultura hip hop en la capital cruceña. “Van a haber muchachos que van a competir, ya sea en grafiti, con batallas de tags, batallas de piezas, en rap, batallas de freestyle, en breaking y batallas de breaking”, adelantó.