Tras la noticia de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte del Gobierno de Estados Unidos, se generaron repercusiones a nivel mundial. En Santa Cruz de la Sierra, la detención provocó sentimientos de alegría y esperanza en la comunidad de residentes venezolanos, quienes, en entrevistas con EL DEBER, coincidieron en que se trata del primer gran paso para encaminar el futuro del país petrolero.
“Es un momento muy importante para todos los venezolanos que estamos adentro y fuera de Venezuela. Era algo que estábamos esperando desde hace muchos años. Los tiempos de Dios son perfectos, se ha logrado, y lo que respiramos es alegría. Esperamos que el proceso siga y sabemos que será un proceso largo, pero ya es un bien grande lo que se dio y se logró", compartió un residente venezolano.
Asimismo, explicó que se trata de un momento de esperanza, que cada vez los acerca más a su país y a sus familias.
Adultos, jóvenes y niños se han reunido en la Plaza del Estudiante para celebrar este momento de esperanza y unidad, pese a que se encuentran lejos de su país.
“Estamos listos. Es un momento que hemos esperado y añorado; hemos orado mucho para que llegue, y estamos en pie de lucha. Sabemos que esto no es solamente sacar a Maduro, pero es un gran paso para nosotros. Hay muchos sentimientos encontrados, porque sabemos que es una lucha que continúa. Sabemos que podremos volver a una Venezuela libre, plena y próspera", compartió una mujer venezolana con notoria emoción en la voz.
Un ejemplo para cuidar las democracias
Al ser consultada sobre cómo recuerda a su país y que le desea, expresó: "Quiero ver a Venezuela próspera, como cuando estudié, trabajé y me formé; incluso quiero verla mejor. Renaceremos y seremos historia, no solamente para nosotros, los venezolanos, sino para toda la región. Seremos inspiración para que ningún país pierda su democracia; debemos cuidar las democracias”.
Celebraciones en Santa Cruz
La comunidad venezolana se congrega en la Plaza del Estudiante, situada en la Avenida Monseñor Rivero y el primer anillo. Algunos residentes lucen vestimentas tradicionales de su país, portan la bandera tricolor y acompañan la celebración con música. La bandera amarillo, azul y rojo ondea en medio del festejo que se replican en distintas partes del mundo y, en este caso, también en Santa Cruz.
“Ustedes también están invitados, hermanos bolivianos y hermanos cubanos. Vengan a compartir con nosotros este momento de alegría, el inicio del fin del Cartel de los Soles y de la dictadura venezolana. La vamos a pasar bien. Sentimos felicidad y esperanza. Tenemos la necesidad de que sigan pasando cosas que nos acerquen cada día más a la libertad plena”, expresó otro residente venezolano.
Entre risas, cantos y abrazos, la comunidad venezolana comparte un sentimiento colectivo de optimismo, confiando en que este hecho representa un primer paso hacia la libertad y la recuperación de la democracia en su país.