La libertad para uno de los ocho jóvenes que fue puesto ante un juez cautelar la tarde del jueves -tras ser aprehendido por la Policía y sindicado de causar destrozos en el comando provincial y, presuntamente, atacar a efectivos policiales en el municipio de La Guardia- solo duró un momento, pues fue nuevamente aprehendido luego de que el Ministerio Público librara la orden de captura en su contra.
Anderson Lijerón López, de 22 años, estudiante universitario y residente de El Torno, fue uno de los dos torneños que fue sentado en el banquillo de los acusados, sindicados por la Policía de generar caos la noche del martes, cuando la población se levantó en contra de los afines al MAS que mantenían cercada la carretera antigua a Cochabamba, en el kilómetro 19 de La Guardia.
El miércoles se le tomó la declaración a los ocho aprehendidos y la fiscal Karla Barrón presentó la imputación formal ante el juzgado segundo de La Guardia, quien fijó hora de audiencia para las 12:00 del jueves. El procedimiento se instaló recién pasadas las 13:00, en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de la capital cruceña.
Los ocho jóvenes fueron imputados por la presunta comisión de los delitos de asociación delictuosa, lesiones graves y leves y daños de bienes del Estado, por denuncia del comandante de la Policía de La Guardia, Edson Rojas, según informó la fiscal asignada al caso Karla Barrón. En la audiencia cautelar la jueza determinó la libertad simple y pura de los ocho aprehendidos, entre ellos Anderson Lijerón López. Uno quedó aprehendido Al librarse este recurso, la Policía solicitó hacer un desfile identificativo. Este hecho fue observado por los abogados de los aprehendidos, pero finalmente el supuesto testigo de las agresiones a los policías hizo el reconocimiento, pero no logró identificar a nadie. Desde que fue instalada la audiencia hasta concluir con la libertad de siete de los ocho aprehendidos, todo el proceso demoró aproximadamente unas tres horas. El abogado Ernesto Giraldes indicó que la Fiscalía, al concluir todas las actuaciones para dejar en libertad a los muchachos, también libró un mandamiento de aprehensión en contra de Anderson, siendo el único que no pudo reencontrarse con sus familiares afuera de la Felcc. Ampliaron los delitos en contra de Anderson, desde instigación a delinquir, asociación delictuosa, portación de arma, atentado contra los bienes del Estado y otros, y procedieron a aprehenderlo, explicó Giraldes. Los abogados consideran que las autoridades buscaron demorar la cautelar para hacer parecer algo legal. Incluso, Anderson pese a no haber sido encontrado con un arma en el momento de su aprehensión, lo acusaron por el delito de portación de armas. Giraldes explicó que la Policía encontró fotografías donde se ve a Anderson con cohetes y un tubo con el que lanzan los petardos. Eso es como si fuera un juguete, alegó el abogado. El joven estaba pasando circunstancialmente por La Guardia, él vive en Santa Rita en el municipio de El Torno, pero igual lo han aprehendido, acotó. Por su parte, el abogado Ronald Callejas, indicó que la fotografía por la que las autoridades buscan acusarlo es una en la que él se tomó en su casa, con un arma de caza de su padre y que, incluso tiene autorización para utilizarla. Esas fotografías son de hace uno o dos meses atrás, además no se lo encontró con arma de fuego cuando lo aprehendieron, no pueden imputarlo por portación de armas, manifestó Callejas. Aún se aguarda que el Ministerio Público y los abogados sean notificados con hora y fecha de la audiencia de Anderson, la misma que prevén que pueda desarrollarse hoy o el fin de semana.