Septiembre, el mes de homenajes y celebraciones, comenzó con la despedida del hombre que más veces condujo el municipio de Santa Cruz de la Sierra y que, con aciertos y errores, marcó la vida urbana y política de la capital oriental durante más de tres décadas. La noticia, confirmada luego por la familia y avisos de solidaridad, llegó cerca de la medianoche y corrió a través de las redes sociales; de boca en boca, con la fuerza de un murmullo hasta que se convirtió en certeza.
Percy Fernández Áñez, el alcalde más emblemático de la capital oriental, partió ayer a los 86 años de manera natural tras estar convaleciente por múltiples dolencias y alejado por completo de la vida pública. Sucedió justo cuando comenzaba el mes que los cruceños reservan para recordar su grito libertario.
Ingeniero civil de formación, supo traducir su mirada técnica en obras concretas: pavimentos que conectaron barrios, parques que le dieron respiro a la urbe, centros de salud y la consolidación de distritos que ordenaron la expansión de una ciudad en permanente crecimiento.
Pero lo que lo volvió inolvidable no fueron solo las obras. Fue su manera de estar en la política: espontáneo, impredecible, capaz de arrancar sonrisas y también críticas. Para algunos, un hombre de exabruptos y gestos difíciles de digerir; para otros, el político más auténtico que tuvo Santa Cruz.
La noticia de su partida pronto generó mensajes que reflejaron esa dualidad. El expresidente Jorge Tuto Quiroga lo llamó “el alcalde más importante y destacado de Bolivia en la era democrática”. Iván Arias, alcalde paceño, lo describió como “una figura emblemática, muy querido por su pueblo y por el país”.
El gobernador Luis Fernando Camacho resaltó que su huella “permanecerá viva en cada obra”. Nació en Santa Cruz el 14 de febrero de 1939. Hijo de Genaro Fernández y Piedades Añez, fue el menor de diez hermanos. Estudió en la Escuela Neptalí Sandoval y en el Colegio Nacional Florida, para luego graduarse como ingeniero civil con honores en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. De regreso en Bolivia, se dedicó a la construcción de puentes, carreteras y edificios, forjando una reputación profesional antes de saltar a la política. Su trayectoria comenzó en el Comité de Obras Públicas de Santa Cruz. También fue ejecutivo de empresas cruceñas. En 1989 llegó al Senado y poco después inició su largo vínculo con la Alcaldía. Ganó tres gestiones consecutivas con el MNR en la década de 1990, regresó al cargo en 2005 y 2010 con agrupaciones ciudadanas, y fue reelecto en 2015 al frente de Santa Cruz Para Todos (SPT), alcanzando un récord histórico como burgomaestre. Su último mandato, previsto hasta 2020, fue interrumpido por motivos de salud en medio de la pandemia de Covid-19. Desde entonces estuvo alejado de la vida pública.