Los propietarios y encargados de las joyerías que fueron asaltadas el jueves pasado en la zona del Mercado Los Pozos se quejaron porque la Policía no realiza ronda por ese sector. Indicaron que seguirán vendiendo de la misma manera, porque necesitan trabajar.
“Nuestros guardias solo tienen un palo y nada más, pero eso no es suficiente para evitar robos con armas”, se quejó este lunes la propietaria de una de las joyerías atracadas la semana pasada. Agregó que, además, no todos los negocios cuentan con cámaras de vigilancias.
EL DEBER hizo un recorrido, la tarde de este lunes, por el lugar y constató que por la zona no pasan policías y que los negocios siguen abriendo y vendiendo de la misma manera, que en la jornada del asalto.
Aunque se evidenció que uno de los tres negocios atracados, en la calle Charcas, esquina Quijarro, aún continúa con las puertas cerradas. “No están abriendo, desde el día del asalto”, comentó uno de los vecinos.
Sobre la detención del brasileño Moisés Sebastián de Sousa, acusado de ser uno de los autores del atraco, no quisieron referirse. “De eso se está encargando mi abogado”, indicó la afectada.
El jueves pasado después del atraco a las joyerías, los cuatro delincuentes escaparon corriendo. Unas cuadras más adelante, los delincuentes asaltaron a un taxista, le quitaron el motorizado para darse a la fuga en el mismo. Horas después abandonaron el vehículo.