Este domingo, durante su homilía, monseñor Estanislao Dowlaszewicz, arzobispo auxiliar de Santa Cruz, hizo un llamado a la conversión y al perdón en este tiempo de la última semana de cuaresma y proximidad de la Semana Santa.
Reflexionó sobre el pasaje bíblico de la mujer sorprendida en adulterio y la frase de Jesús: “Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Recordó que Cristo no condenó a la mujer, sino que le ofreció una nueva oportunidad: “Ni yo te condeno y desde hoy no peques más”.
“Jesús no ignora su pecado, pero le abre la puerta a una vida nueva. No condena a la mujer, condena el pecado. Le ofrece su amor misericordioso, ese amor que perdona. Ese es el mensaje central del Evangelio: Dios da al hombre la oportunidad de cambio, de conversión y de una vida nueva”, expresó monseñor Dowlaszewicz.
A partir de esta enseñanza, instó a los cristianos a actuar con la misma compasión y comprensión que tuvo Jesús. “Pero, ¿qué pasa con nuestro comportamiento hacia los demás? Muchas veces personas, instituciones, también de la Iglesia, el mismo Papa, obispos, sacerdotes, laicos y catequistas son expuestos con la única intención de desgastar, juzgar, condenar o hacer daño”, lamentó.
El prelado subrayó la necesidad de una autocrítica. “Debemos preguntarnos hasta qué punto nuestra vida cristiana está siendo ‘adulterada’. Por eso estamos llamados a ser misericordiosos, comprensivos y cercanos con los demás”.
Invitó a la reflexión y al cambio personal. “Antes de tirar una piedra tenemos la oportunidad de mejorar y cambiar nuestra vida”, señaló.