Con llanto y dolor, familiares, vecinos y amigos velan el cuerpo de Barbarita Aracu Figueroa, 24 años, la joven abogada que falleció ayer sábado al volcarse el bus en el que se trasladaba desde Santa Cruz a su natal Ascensión de Guarayos.
"Dios no las dio, y él mismo decidió recogerla", dijo entre llanto su padre, Anselmo Aracu, mientras observaba el ataúd donde yace el cuerpo de su amada hija.
El velorio se realizó en la casa de la joven, cerca de la plaza principal de Guarayos. Hasta el lugar llegaron amigos, compañeros de estudios y vecinos para darle su último adiós.
Como se sabe, la tragedia ocurrió ayer sábado, aproximadamente a las 17:30, en el tramo carretero entre Cuatro Cañadas y San Julián, cuando un bus de la Línea 102 Trans Guarayo, que hacía el recorrido Santa Cruz–Ascensión de Guarayos con 60 pasajeros, sufrió un vuelco repentino por causas aún no establecidas por la policía.
A consecuencia del accidente, dos personas perdieron la vida: Barbarita Aracu y otro hombre cuyo nombre aún no ha sido compartido por las autoridades correspondientes.
El trágico hecho dejó como resultado decenas de pasajeros heridos. Los de mayor gravedad fueron trasladados a la clínica Italia, en Santa Cruz, mientras que tres personas perdieron la vida.