Cansados de hacer fila por horas para llegar hasta la bomba para cargar combustible, grupos de vecinos se organizaron e instalaron dos puntos de bloqueos. Uno dentro de la urbe, en el cuarto anillo y avenida Paraguá; otro, en la ruta al norte del departamento cruceño, a la altura de Playland.
Con piedras, palos, gomas y cuanto objeto encontraron, los usuarios que llevan horas y hasta días esperando su turno en el surtidor, instalaron los bloqueos este lunes. Aún se desconoce si la medida de presión es esporádica o indefinida.
Desde el Gobierno
“Muchos nos decían no hay combustible, sí, no hay combustible porque no hay dólares. ¿Por qué no hay dólares? Porque no hay créditos ¿Y quién aprueba los créditos? La Asamblea Legislativa Plurinacional, por lo tanto, ¿a quién hay que ir a reclamar cuando no hay combustibles? Está muy claro, lo tenemos muy claro todos”, admitió el mismo presidente del Estado Luis Arce.
Afectación al transporte público
La situación ha provocado que el funcionamiento del transporte público sea menor. El representante del sector en Santa Cruz, Segundo Ricaldi, informó que solo el 50% del transporte público está trabajando. La reducción de unidades en las calles ha perjudicado a pasajeros que se trasladaban a sus lugares de trabajo.
Esta situación perjudica al vecino que la mañana de este lunes no encontraba en qué movilizarse. Cientos de personas, estuvieron por horas esperando que pase su micro, pero debido a la falta de combustible, muchas de las unidades se encontraban haciendo filas en los surtidores a la espera del diésel y gasolina.
“No hay diésel ni gasolina para el transporte. Desde el viernes no tenemos combustible”, manifestó el dirigente del sector.
Hay que pagar primero
Mientras tanto, unas 100 cisternas cargadas con gasolina afiliadas a la Federación Departamental de Cooperativas de Transporte de Santa Cruz (Fedectrans) esperan descargar en las instalaciones de YPFB Logística, en la refinería de Palmasola en Santa Cruz.
El vicepresidente de Fedectrans, Freddy Rivas, dijo a EL DEBER que mientras el 60% de micros y trufis a gasolina están parados en los surtidores, unas 3.000 cisternas de distintas federaciones, cargadas con diésel y gasolina esperan por pagos de YPFB en Argentina, Brasil y Paraguay, donde deben cargar carburantes y retornar al país.
“Ahorita yo tengo cisternas cargados con gasolina afuera (de Palmasola), pero mientras YPFB no cancele a las empresas, pues no hay orden para que las cisternas entren a descargar a la refinería. Ese es el problema ahorita, no hay plata, no hay dólar”, indicó Rivas.