Un reporte oficial de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) da cuenta que, el hangar de la localidad de Coloradillos del municipio de Warnes, donde se buscaban los restos de Lorgio Saucedo Méndez, estaba ocupado por súbditos venezolanos con ametralladoras y granadas de guerra. Además, el mismo informe revela que estaban decididos a abrir fuego para desatar un enfrentamiento fatal.
Los informes señalan que los efectivos constataron que por la parte trasera de los galpones del hangar aparecieron unos 10 vehículos de diferentes modelos con sujetos fuertemente armados.
Luego, los policías pudieron escuchar voces con acento de venezolanos quienes amenazaron con hacer uso de sus armas de fuego y granadas explosivas. Las armas y las granadas de guerra explosivas fueron exhibidas por los extranjeros por encima de la barda.
Con la finalidad de evitar y preservar la integridad de los efectivos policiales se optó asumir la medida de retirarse del lugar persuadiendo a los sujetos armados para evitar un enfrentamiento que pudo derivar en consecuencias fatales.
La información señala que, al retirarse momentáneamente el contingente policial, los venezolanos armados también desaparecieron en vehículos de lujos.
Tras este hecho, los operativos fueron reforzados por policías de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Diprove, grupos especiales de apoyo del Centro Especial de Investigaciones Policiales (CEIP), GIOE, además de apoyo aéreo.
Con la participación de más refuerzo policiales, se logró ingresar al lugar e inspeccionar los hangares. Así se encontraron caletas de acopio de droga, siete avionetas que quedaron precintadas, además de armas de fuego.
Pese a los intensos operativos, Lorgio Saucedo no aparece, pero se conoce que fue secuestrado y la Policía ya lo da por muerto, puesto que uno de los cuatro aprehendidos, Yerko Junior I. M., confesó que lo “lastimó” y que su cuerpo fue enterrado en Warnes.
Según el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, Saucedo acumulaba 52 antecedentes policiales por delitos que iban desde estafa agravada y robo hasta importación ilegal de armas de fuego. Según registros oficiales, figuraba en investigaciones por transacciones irregulares de vehículos y vínculos con prestamistas de dudosa procedencia.
El Ministerio Público precintó siete aeronaves que estaban en reparación y ordenó que sean microaspiradas. Además, en el hangar se encontraron caletas, presuntamente usadas para ocultar droga, nueve armas de grueso calibre y uso militar, chalecos antibalas y un hueco en la malla perimetral que habría servido como ruta de escape de los venezolanos.
El ministro Ríos señaló que se manejan dos hipótesis: que el crimen de Saucedo fue producto de un ajuste de cuentas por deudas en la compraventa de vehículos, o que está directamente vinculado a un volteo de droga de 450 kilos que también se investiga en Santa Cruz.
Sin embargo, la hipótesis del volteo de droga suena más fuerte, sumado al rencor que ya le tenía Yerko Junior a Saucedo por haber ordenado el secuestro de su progenitor, según los informes de la Policía.