Por: Carlos Quinquiví
Cotidianamente, los vecinos de buen corazón de San Miguel ponen en práctica el valor de la solidaridad con los más necesitados. Preparan ollas comunes en los barrios de esta población misional, capital de la segunda sección municipal de la provincia Velasco.
San Miguel no tiene ningún caso positivo ni sospechoso de coronavirus. Acata el confinamiento dispuesto por el Gobierno nacional y que se prolongó hasta el 10 de mayo. "Como ocurre en todo el país, los habitantes no pueden salir a trabajar y los que viven del día a día sufren para alimentar a sus familias, dice el profesor Rolando Dorado. Para ayudar en esta cuarentena a la gente que no tiene ingresos fijos, los pobladores se unieron y reunieron alimentos; preparan ollas comunes en los barrios de esta localidad turística que tiene un rico legado misional. Un día las mujeres preparan patasca, otro día locro, guiso de fideos y otros deliciosos platos. Las ollas se suben en una camioneta y la comida se distribuye casa por casa. Para mañana, jueves 30, la directora distrital de Educación de San Miguel de Velasco, Sonia Sevilla, indicó que el magisterio migueleño se sumará a la cruzada de la ayuda solidaria con alimentos. Ayer, la Gobernación entregó 330 bolsas del Banco Solidario de Alimentos para familias que no han recibido ningún bono del Gobierno nacional, dijo el subgobernador de la provincia Velasco, Juan Carlos Toledo.