Pasadas las 20:00 de este martes, los cuerpos de Luis Fernando Panoso (23) y el brasileño Flavio Dos Santos, ambos perdieron la vida tras ser acribillados en Puerto Quijarro, fueron retirados por sus familiares de la morgue judicial de la Pampa de la Isla. Los occisos llegaron a la capital cruceña la tarde del lunes, luego de una orden de la Fiscalía para que sean sometidos a una autopsia de ley. Ilsen Rojas, madre de Luis Fernando, dio a conocer que su hijo recibió entre seis a siete disparos, y una las balas le impactó en el corazón. En tanto que el brasileño recibió al menos un disparo certero, según indicó su hermana. Los restos de Flavio fueron trasladados hasta la ciudad fronteriza de Corumbá, donde sus familiares le darán el último adiós. Mientras que el joven boliviano de 23 años será enterrado en Puerto Quijarro. "Él (Flavio) vivió en mi casa unos dos meses, compartía un plato de comida con nosotros, dijo la progenitora de Luis Fernando. El doble crimen se registró la noche del domingo 2 de abril, a las 23:30, cuando sujetos desconocidos balearon a ambos en las afueras de una rokola, al frente de la terminal de buses de dicho municipio. Freddy Guzmán, fiscal asignado al caso, manifestó que las investigaciones continúan realizándose para determinar los móviles y que en ese sentido se citó a varias personas para que briden su declaración. Hasta la fecha no existe ningún aprehendido. Según la confirmación de la Fiscalía, Flavio cuenta con una serie de antecedentes policiales y era buscado en su país por asesinar a un policía militar y una joven universitaria. El fiscal departamental, Róger Mariaca, manifestó que Luis Fernando tenía antecedentes por el tráfico de sustancias controladas por la Ley 1.008 en Bolivia. “Este hecho tiene la forma de un ajuste de cuentas”, dijo Mariaca.