En pleno festejo del Día del Padre, un hombre fue sentenciado a 25 años de cárcel por violación agravada a su propia hija y a su hija adoptiva, de 12 y 13 años, respectivamente, en la jurisdicción de Porongo.
Según las investigaciones desarrolladas por la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y la Fiscalía, el hecho estaba por quedar en la impunidad, pero las víctimas clamando por auxilio confesaron los ultrajes físicos y sicológicos a una de sus profesoras de colegio y luego se descubrió todo.
Tras el testimonio a la educadora, de inmediato desde la unidad educativa se alertó a la Defensoría de La Niñez y Adolescencia y la Felcv y la Fiscalía se movilizaron hasta proceder a la inmediata aprehensión del agresor.
Durante las pesquisas se estableció que el hombre abusaba de las dos niñas en su propio domicilio y que soportaron calladas porque estaban amenazadas hasta que ya no aguantaron más y le contaron a su maestra en la escuela.
El fiscal Franz Delgadillo que desarrolló todas las diligencias imputó al hombre por violación agravada de infante niña, niño y adolescente. Sin embargo, el agresor aceptó un procedimiento abreviado y fue sentenciado a 25 años de cárcel en un fallo emitido por la juez Susana Zabala. La sentencia fue ejecutoriada y el hombre fue trasladado este 19 de marzo a la cárcel de Palmasola para purgar su pena.