Tras cuatro años de proceso judicial, el Tribunal 12 de Sentencia de la capital sentenció a 20 años de prisión en la cárcel de Palmasola a Claudio Caiguara Romero, por haber violado a una menor de 13 años de la Aldea Padre Alfredo. Álex Arias, representante legal de la Gobernación cruceña que llevó el caso, consideró que la condena fue “generosa”, puesto que aseguró que existen las pruebas suficientes para que el acusado reciba una pena de 30 años de presidio. La fiscal Consuelo Severiche también cuestionó la sentencia de 20 años sin derecho a indulto, pues dijo que es “mínima” para un caso de violación agravada a una menor de 13 años de la Aldea del Padre Alfredo. Según el cuadernillo de investigación de la Fiscalía, el acusado abusó de la adolescente desde que tenía 11 años, aprovechando que era padrino de la víctima y que fungía como fiscalizador del hogar donde ella estaba acogida. En 2018 la menor contó los abusos que sufría a la encargada del hogar y uno de los trabajadores presentó la denuncia formal en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), que procedió a la aprehensión del sujeto para ponerlo a disposición del Ministerio Público para su respectiva investigación. “Una vez que se conoció el hecho, el Ministerio Público inició las investigaciones y colectó elementos contundentes que demostraron la responsabilidad del autor, entre ellos el informe sicológico de la víctima, certificado médico forense de la menor, declaraciones testificales, además de otros elementos que fueron valorados por el Tribunal que emitió sentencia”, indicó Roger Mariaca, fiscal departamental de Santa Cruz. El exfiscalizador del hogar Padre Alfredo goza de libertad con medidas cautelares que le favoreció la misma justicia en 2019, situación que causó decepción en las instituciones defensoras de los derechos de la niñez, además de la Fiscalía y la Gobernación de Santa Cruz. Queda esperar una revocatoria de medidas cautelares para que vuelva a estar entre rejas.