"Desde 2017 hemos propuesto que el Jardín Botánico sea elevado a una categoría especial, mediante una ley municipal que garantice su conservación y faja de amortiguamiento. Lamentablemente, las autoridades municipales han dilatado las decisiones necesarias para proteger este espacio vital, recordó a través de un comunicado la Fundación Noel Kempff Mercado.
Según esta organización, las agresiones y la violencia contra concejales municipales que han intentado inspeccionar estas áreas privatizadas ilegalmente, son evidencia clara de la impunidad con la que operan estos grupos (de avasalladores).
Hacemos un llamado urgente al Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra para que se proceda con la elevación del Jardín Botánico a la categoría de Área Protegida y Patrimonio Natural Municipal.
Demandamos al señor alcalde actuar en defensa de los intereses ciudadanos y liderar el proceso de recuperación del Jardín Botánico, asegurando así su preservación para las futuras generaciones.
El Jardín Botánico es patrimonio de todos los ciudadanos bolivianos; es nuestro deber y derecho defenderlo y cuidarlo, remarcó el documento.
Valor ambiental El Jardín Botánico de Santa Cruz, en 214 hectáreas y 5.957 metros cuadrados, alberga una rica diversidad biológica, incluyendo especies de coleópteros y plantas endémicas, que son únicas en el departamento. Además, representa un relicto de la vegetación natural que existía antes del crecimiento urbano desmedido, siendo un patrimonio histórico y natural esencial para la capital cruceña.
Su belleza escénica es reconocida a nivel nacional, siendo el único jardín botánico que conserva especies nativas in situ. Las funciones ambientales que desempeña son cruciales: regula la temperatura, actúa como sumidero de gases de efecto invernadero, produce oxígeno y ofrece un espacio para la recreación y la educación. Es, en esencia, un banco de germoplasma y diversidad genética que beneficia a toda la población.
Sin embargo, este invaluable patrimonio se encuentra amenazado por loteadores que buscan explotar estos espacios públicos con fines privados. Desde hace años hemos sido testigos de avasallamientos y denuncias sobre ocupaciones arbitrarias que buscan enriquecerse a costa de lo que debería ser un bien común. La escasez de áreas verdes en nuestra ciudad es un hecho científicamente comprobado, denunció la Fundación Noel Kempff Mercado.