La sorpresiva crecida del río Yapacaní dejó viviendas anegadas, familias evacuadas y maquinaria varada en los municipios de Yapacaní y San Carlos, donde las autoridades y equipos de rescate trabajaron durante toda la jornada para asistir a los afectados.
En Yapacaní, el desborde alcanzó la zona del Puerto, donde el agua ingresó a varias viviendas y obligó a tres familias a abandonar sus casas.
En la zona de la Faja Norte equipos de la Gobernación realizaron el rescate de tres personas, entre ellas dos adultos mayores y su trabajador. Los afectados fueron trasladados al hospital de primer nivel para recibir atención médica.
El alcalde de Yapacaní, Juan Carlos Valles, informó que en la zona de La Chancadora, al menos ocho dragueros quedaron varados por la crecida. Fueron rescatados por vecinos y personal municipal. Sin embargo, en el sitio permanece maquinaria y camiones atrapados por el agua.
En el municipio de San Carlos, los ríos Yapacaní y Surutú inundaron por completo las cabañas turísticas del Puerto Santa Fe. Una familia perdió todas sus pertenencias y pidió ayuda a las autoridades.
De acuerdo con los informes preliminares, el río Yapacaní alcanzó una crecida de más de 7 metros, quedando a punto de rebasar el puente y generando alarma en la región. Esta situación pone en riesgo a más de 60 comunidades asentadas en las riberas. Las aguas también representan una amenaza para comunidades del municipio de San Juan, como San Martín, Raúl Menacho y Punta Rieles.
Las autoridades mantienen alerta en la zona y evalúan el envío de ayuda humanitaria ante la posibilidad de nuevas crecidas en las próximas horas.