Este sábado, EL DEBER realizó un recorrido en la feria de masitas y flores por Todos Santos y Día de los Difuntos, ubicados por la zona de la Terminal Bimodal, donde comerciantes ofrecían tantawawas, diversidad de galletas y flores que llegaban hasta la capital cruceña desde distintos lugares de Bolivia, especialmente desde Cochabamba.
La costumbre boliviana de recordar a los difuntos con mesas llenas de masitas, tantawawas y flores se siente con fuerza en la feria instalada sobre el tercer anillo, diagonal a la terminal bimodal. Desde temprano, decenas de familias llegan al lugar para adquirir los productos que decorarán las mesas de Todos Santos este 2 de noviembre.
“Tengo tantawawitas, masitas ricas, galletitas, suspiros, rosquetitos y toda variedad de dulces”, contó don José, quien desde hace cinco años participa como vendedor en esta feria. Explicó que los precios han subido ligeramente en comparación al año pasado debido al incremento del costo del dólar y la gasolina.
“La docena de masitas está a Bs 15, los suspiros grandes a Bs 15 y los pequeños a Bs 10”, detalló.
A pesar de la subida de precios, los compradores no faltan. “Compré unos quequesitos para poner a la mesa. La costumbre es que cada año uno pone siempre la mesa para el difunto”, compartió una de las asistentes a EL DEBER.
Flores, un elemento característico en esta festividad
Junto a los puestos de masitas también se instalan las floristas, que ofrecen arreglos frescos traídos desde Cochabamba. Sin embargo, algunas comerciantes comentan que la venta de flores ha sido menor que otros años debido a retrasos en los envíos.
“Hay poca venta de flores porque no está llegando mucho a nuestros bultos de Cochabamba. Hay de todo precio, entre Bs 10, 20, 30, está variando”, explicó una vendedora.
Otra vendedora, al ser consultada si los precios se elevaron, respondió que no hay una gran diferencia con los precios del año pasado. Entre aromas y colores vivos, la feria se convierte en un espacio donde circula la economía local que se impulsa con esta tradición que, característicamente, tiene como elementos las masitas, flores, velas, retratos e incluso, comidas, para conmemorar a los difuntos.