Este martes, el candidato de la Confederación de Naciones y Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), Fausto Ardaya, denunció que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha cometido un “golpe de Estado a la democracia boliviana” al excluir a organizaciones indígenas del proceso electoral, dejando fuera —según sus cálculos— a más del 60% del electorado.
“Estamos volviendo a la democracia de 1949, cuando los analfabetos y las mujeres no votaban. Hoy nos están quitando el derecho de elegir y ser elegidos”, afirmó Ardaya en una conferencia de prensa, en la que también acusó al Gobierno de Luis Arce de alinear a los cuatro órganos del Estado para consolidar un proyecto autoritario.
El líder indígena advirtió que no reconocerán ni al TSE ni a ningún gobierno que surja de lo que calificó como una “elección excluyente”. Asimismo, anunció que en las próximas horas presentarán una denuncia internacional ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Costa Rica y ante Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos, reclamando que en Bolivia “ya no hay democracia”.
“Nos están alienando nuestros derechos. Cuatro ciudadanos sin vergüenza quieren borrar el esfuerzo histórico del movimiento indígena por participar en la vida democrática del país”, denunció.
Ardaya arremetió contra el oficialismo, al que llamó “izquierda traidora”, y también contra sectores de derecha, a quienes acusó de mantener una “partidocracia criminal que lleva 42 años matando de hambre al pueblo”.
El dirigente fue enfático al afirmar que no descarta la movilización permanente en calles, barrios y caminos, asegurando que “la democracia se va a recuperar con voto o con la fuerza del pueblo”. Añadió que su organización formará una “gran alianza” con sectores sociales para resistir el proceso electoral en curso.
“No habrá carnaval democrático. El pueblo indígena está de pie y Bolivia se respeta. No le tenemos miedo a dictadores ni a traidores. Vamos a recuperar Bolivia”, sentenció.
Asimismo, Ardaya subrayó que seguirán informando a la población a través de la prensa y trabajando sector por sector para denunciar lo que considera una “traición histórica” a la voluntad popular.