Motocicletas, bicicletas, vehículos particulares y del servicio público transitan por el canal que se construyó en el primer anillo para el Sistema de Tránsito Rápido (BRT por sus siglas en inglés) que no funcionó. Este carril no está habilitado, pero la gente empezó a usarlo a su conveniencia, en medio de los cuestionamientos al alcalde Jhonny Fernández por no cumplir con la promesa de retirar los cordones ni disminuir la cantidad de micros en el centro.
La Alcaldía justifica que no puede intervenir en la obra mientras no se emita un fallo judicial, toda vez que se abrió un proceso por esta obra.
La mala utilización de este carril llega al extremo de ser ocupado por vendedores ambulantes que, sin ningún reparo, arman sus puestos en algunos tramos, principalmente en los alrededores de las estaciones que fueron construidas para las paradas de los buses. Además, algunas ya presentan deterioros y están avasalladas por comerciantes, como las que están en inmediaciones del mercado antiguo La Ramada.
Algunos conductores justifican la utilización del carril por el embotellamiento que se genera en el primer anillo y también por la falta de gestión de las autoridades que prometieron retirar los separadores, pero hasta ahora no se hace nada por mejorar la circulación en ese sector de la capital cruceña.
La gente no olvida la promesa del alcalde, que durante la campaña electoral y al asumir el sillón municipal se comprometió a retirar no solo los cordones del BRT, sino también a reducir a la mitad la cantidad de micros que ingresan al centro cruceño.
Después de más de dos años que la obra fue construida, algunos de separadores ya están desportillados y despintados. También algunas de las estaciones que fueron construidas para las paradas del BRT están pintarrajeadas.
“Por la zona de La Ramada algunos malvivientes han utilizado estas casetas como viviendas, por eso deberían ver la forma de darles otro uso, por ejemplo, como alquiler para oficinas o tiendas comerciales”, dijo Víctor Hugo, que es propietario de uno de los locales que funciona en el primer anillo y avenida Grigotá.
Los transeúntes también cuestionan la falta de mantenimiento a todo el primer anillo, donde critican que el pasto está crecido, lo que representa una amenaza a la salud, porque el monte atrae al mosquito.
Inspección
Al respecto, el vocero de la Dirección General de Asuntos Jurídicos del municipio cruceño, Bernardo Montenegro, informó que están a la espera de una inspección técnica que determinará la viabilidad o no del proyecto del BRT en el primer anillo que está programada para el 10 de febrero, a las 9:00.
“Esperamos que una vez se ratifique la inviabilidad técnica in situ de este proyecto, podamos retirar los cordones y reactivar el primer anillo que en este momento se encuentra caótico”, reconoció Montenegro.
Remarcó que la intervención municipal se ha visto afectada porque la inspección se suspendió en dos oportunidades, primero por los problemas sociales y después por la vacación judicial.
El funcionario municipal explicó que en dicha inspección participarán el Ministerio Público y los peritos técnicos. Montenegro agregó que se hizo un requerimiento para hacer circular un par de buses y así demostrar la inviabilidad técnica del proyecto.
El alcalde se ha venido refiriendo al tema, pero no ha podido actuar todavía. En febrero del año pasado anunció que, tras una evaluación, el BRT no funcionaría. “Se hizo un seguimiento legal, han surgido varias observaciones en la adjudicación del BRT, entre ellas de la Contraloría”, justificó.
En esa oportunidad también enumeró una serie de factores logísticos, legales y económicos para justificar la disolución del contrato. Aseguró que el siguiente paso sería el retiro de los cordones del primer anillo.
En enero de este año volvió a pronunciarse. Adelantó que posiblemente en este mes se podría concretar el retiro de los cordones, para hacer un nuevo diseño de ruta para el transporte urbano, en el que al menos un 40% de las líneas ya no podrá ingresar al primer anillo.
“Ahora lo que hemos hecho es una nueva ley y ya está el reglamento, les guste o no van a tener que adecuarse, no se puede hacer las cosas parciales, hemos hecho un plan. Si no haces un estudio real, vas a estar llevando de un lado a otro a la gente, como han hecho con los comerciantes”, manifestó el burgomaestre en aquella oportunidad.
Otras observaciones
Los concejales opositores también le cobran las promesas y piden que cumpla con los nuevos planes de ordenamiento del transporte público. La vicepresidenta del Concejo Municipal, Lola Terrazas, indicó que la investigación del caso BRT no avanza en la justicia, donde se está investigando una supuesta malversación de fondos y hay al menos 10 personas involucradas en el proceso.
Además, considera que, al margen de un supuesto sobreprecio en la ejecución del proyecto, es una obra que no logró funcionar.
“En lugar de realizar un reordenamiento del servicio del transporte público y la adecuación de estas infraestructuras construidas, el alcalde está esperando la orden del Ministerio Público para el retiro de los cordones. Es una aberración el hecho de que, en casi dos años de gestión, no exista un avance para solucionar el problema del transporte público en la ciudad”, observó Terrazas.
También cuestionó la invasión de la vía por algunos vendedores ambulantes, lo que refleja una ciudad caótica.
La concejala recordó que hace unos meses, en su rol fiscalizador, propuso un reordenamiento al servicio del transporte público para que comiencen a circular los buses de transporte rápido, pero haciendo algunas adecuaciones en la vía.
En tanto, el concejal por el Movimiento Al Socialismo (MAS), José Quiroz, señaló que pedirá al Ejecutivo un informe del por qué no se retiran los cordones del primer anillo.
“Es un perjuicio porque satura el libre tránsito en la zona donde actualmente son solo dos vías las que son utilizadas. Además, insistimos en que se investigue si es que ha habido algún tipo de sobreprecio en su construcción”, señaló Quiroz.
A su vez, el arquitecto Ernesto Urzagasti lamentó la situación de abandono en la que se encuentra el BRT y cree hay un interés político en que no se ponga en funcionamiento y se pretende “dejarlo morir y que se caiga a pedacitos para defenestrar la gestión municipal pasada, que fue la impulsora de esta obra”.
En ese marco, considera que no hay ninguna intención en enmendar y mejorar el estado en que se encuentra esta obra para que pueda funcionar. Además, considera que la habilitación de esa vía sin un plan de reordenamiento no ayudará a mejorar el tráfico.
“Mientras no se toque a los poderosos sindicatos de transporte, no vamos a tener ninguna aspiración de mejorar el tráfico porque, aunque se saquen los cordones, el carril del BRT aparecerá lleno de autos, lo que va a dejar un primer anillo en las mismas condiciones de ahora. Entonces el problema no son los cordones, sino el reordenar el transporte público”.
Por su lado, el dirigente de los transportistas, Mario Guerrero, criticó que la actual gestión municipal no haya podido sacar hasta la fecha esos cordones.
“Nos siguen haciendo daño porque frena el tráfico, lo que ocasiona un perjuicio para la economía de las familias, por ello esperamos que el alcalde cumpla su palabra y retire los cordones”, manifestó Guerrero.