Un ciudadano brasileño hirió ayer a un policía con disparos de arma de fuego y luego huyó. Sucedió en la avenida Busch de Santa Cruz de la Sierra y ya fue identificado. Portaba doble identidad y es considerado de alta peligrosidad por sus vínculos con una organización criminal internacional, lo que ha motivado un amplio operativo policial para dar con su paradero.
Horas antes, los servicios de inteligencia habían detectado la presencia de un extranjero armado que circulaba por la capital. Los agentes montaron un seguimiento que permitió ubicarlo mientras viajaba en un taxi. Al percatarse de la intervención, ‘el pasajero’ abrió fuego contra los uniformados tras bajar del vehículo. Tras ello, salió corriendo hacia el Cuarto Anillo rumbo al cordón ecológico.
El policía herido fue identificado como Manuel Rosendo Zapata Pachuri, quien recibió un disparo en el peroné de la pierna derecha. Inicialmente fue internado en la clínica Udabol, luego trasladado a la Caja Nacional de Salud.
Doble identidad
En la investigación posterior, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) estableció que el brasileño había alquilado un departamento en el edificio Element By Elit por un día. Ingresó el lunes 18 de agosto a las 18:10 y se retiró el martes 19 a las 10:56. Allí presentó documentación de Lucas Alves Dos Santos con documento brasileño 44.762.027. Sin embargo, tras las pesquisas, se halló otra identidad con el nombre de Pedro Afonso Silva Boratto.
Los informes detallan que el hombre se encontraba en un taxi azul y, al ver a la Policía, realizó al menos ocho disparos hacia el exterior, hiriendo a un uniformado. El conductor fue arrestado y trasladado a la Felcc para declarar, aunque luego se informó que sería liberado. Su vehículo, un Toyota Ipsum azul con franjas amarillas y placa 1839-PQC, fue retenido. En su interior la Policía encontró dos maletas grandes y una mochila, que fueron trasladadas a dependencias policiales para su revisión. Hasta el cierre de esta edición no se reveló sobre su contenido.
Tras el hecho, decenas de uniformados se movilizaron por la zona del cordón ecológico, cerca de las cabañas del Piraí, en un intento de cercar al fugitivo. También se instalaron retenes en las calles cercanas, así como en los accesos al Cuarto Anillo y en los puentes hacia Urubó y Porongo. Sin embargo, no lograron ubicarlo y se presume que pudo ocultarse entre los arbustos. La Policía advirtió que se trata de un individuo de alta peligrosidad, no solo por portar un arma de fuego, sino por haber disparado contra efectivos en plena vía pública. A las 20:00, anoche, un contingente policial de varias unidades inició un operativo de rastrillaje en el cordón ecológico, bajo el mando del coronel Jorge Silva, subcomandante departamental, con el objetivo de dar con el fugitivo. No se descarta que tenga vínculos con organizaciones criminales como el Primer Comando Capital (PCC), con base en Brasil. El caso ocurre apenas a una semana después de otro hecho violento registrado en Santa Cruz: un ataque armado que dejó tres extranjeros muertos en el barrio Petrolero Norte, sobre la avenida Beni, entre el segundo y tercer anillo. Las víctimas fueron identificadas como Nazapebckn Lazarevski (43), de nacionalidad búlgara, Dejic Miljan (38), de Serbia, y un tercero aún no identificado. Las investigaciones señalan que los tres fueron torturados antes de ser ejecutados. Cuatro hombres fueron aprehendidos como sospechosos de ese triple crimen. Este caso quedó en reserva, pero se revelaron vínculos con el crimen organizado internacional. Este hecho encendió las alarmas sobre la presencia de organizaciones criminales extranjeras en Bolivia, particularmente en Santa Cruz, donde en los últimos años se han registrado asesinatos con características similares, vinculados al narcotráfico, contrabando y lavado de dinero. Fuentes de Inteligencia indicaron que ciudadanos búlgaros y serbios han estado implicados en delitos de tráfico de drogas en Sudamérica, aunque la confirmación dependerá de la información oficial enviada por los consulados. Otra fuente comentó que uno de los asesinados tenía en su cuerpo varios tatuajes con los que se identifica al Primer Comando de la Capital (PCC), la organización criminal más grande de Brasil, que, además, está involucrada en casos de narcotráfico con conexiones en varios países de la región. El PCC tiene 146 integrantes identificados en Bolivia, entre privados de libertad y personas en libertad, según un mapeo internacional divulgado en junio sobre la base de información oficial del estado de São Paulo. Barrido en cordón ecológico