En las rotondas se desnuda el abandono en el que sobreviven personas de la tercera edad, obligadas a extender la mano para recibir la caridad de los transeúntes.
Sus fuerzas no les alcanzan para correr con la prisa del tráfico, por lo que permanecen de pie junto a los semáforos o en lugares estratégicos para pedir algunas monedas.
Esta es una realidad que también está reflejada en los informes oficiales. De acuerdo con un reporte del Defensor del Pueblo, desde enero de 2022 hasta agosto de 2023 se registraron 5.579 denuncias por vulneraciones de derechos humanos, cuyas víctimas fueron personas adultas mayores. El derecho más afectado es el de una vejez digna, seguido por la afectación a la propiedad individual y al patrimonio.
Ellos no solo cargan con los años, sino también con preocupaciones, dolencias y hambre, pues deben soportar las altas y bajas temperaturas, la lluvia o el calor, con tal de sobrevivir.
Adultos mayores sobreviven gracias a la caridad | Ricardo Montero