Los incendios forestales en el país, especialmente Santa Cruz, siguen dejando víctimas silenciosas: los animales silvestres. En el Santuario Ambue Ari, administrado por la Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY), voluntarios rescatan y atienden a especies afectadas por el fuego y la deshidratación, mientras denuncian la falta de apoyo estatal.
“En estos días de incendios hemos rescatado ocho piyos (avestruces) de diferentes nidos, una 'ratita' con las patitas quemadas y una puercoespín en estado crítico". Según explicó, con gran pesar, Tania “Nena” Balcázar, miembro de CIWY, tanto la mamá como las dos crías fallecieron.
El viernes 26 de septiembre, un incendio en la montaña colindante al Santuario de animales generó gran preocupación y movilizó a equipos de rescate. El fuego se detectó a las 20:00. Sin embargo, durante el día no se había identificado ningún foco de calor.
El equipo del Santuario Ambue Ari, junto a voluntarios y bomberos de FUNSAR y DIRENA, lograron controlar los incendios que amenazan la selva de Guarayos. Hasta el 29 de septiembre, Ascensión de Guarayos registraba 3 incendios forestales activos en su territorio.
El 26 de septiembre, el fuego no solo destruyó bosque, también cobró víctimas en la fauna: 13 animales fueron rescatados, entre ellos, dos puercoespines, uno de ellos embarazado, que no sobrevivieron. Asimismo, ingresaron 10 pichones de piyo, algunos recién nacidos y otros aún en huevos, que actualmente son cuidados por el santuario.
Según la activista, también se han auxiliado cinco perezosos en las últimas semanas, los cuales, tras recibir atención veterinaria, fueron liberados nuevamente en áreas seguras del santuario.
Un refugio en medio de la devastación
El santuario Ambue Arí se ubica en Guarayos, a 40 minutos de Trinidad, y protege cerca de mil hectáreas de selva. Además de ser hogar de animales rescatados del tráfico ilegal, se ha convertido en un refugio para especies que huyen del fuego.
“Este lugar es como una mancha verde en medio de Guarayos. Todo alrededor se está desmontando y quemando. El año pasado perdimos casi el 50% de nuestra selva. Ahora estamos patrullando día y noche para que no vuelva a ocurrir lo mismo”, explicó Balcázar.
El pasado viernes, un incendio de gran magnitud sorprendió a los voluntarios, quienes de inmediato coordinaron con el municipio y recibieron apoyo de bomberos y brigadas de la Dirección de Recursos Naturales.
Rescatistas piden apoyo
Desde CIWY lamentan que, a pesar de las leyes ambientales que existen en Bolivia, no se cumplan ni se apliquen con rigurosidad.
“Cada año se quema más selva. El año pasado se quemó más de 12 millones de hectáreas en Bolivia. No es solo la muerte de animales inocentes, estamos destruyendo fuentes de agua y poniendo en riesgo nuestra propia vida. Necesitamos políticas serias de conservación y más empatía con la naturaleza”, reclamó Balcázar.
El trabajo de rescate, atención y liberación de fauna se sostiene casi exclusivamente con la solidaridad ciudadana y de la incorporación de voluntarios.
“Siempre es necesario el apoyo. Hay muchas formas de ayudar: difundiendo el mensaje, siendo voluntario o haciendo donaciones. Lamentablemente, no tenemos apoyo de las autoridades; dependemos solo de las personas. Los bomberos también se encuentran en situación crítica”, expresó Balcázar.