En la memoria de la gente está plasmada la imagen de un alcalde inquieto que llevó el pavimento a las polvorientas calles y, en seis periodos en el Gobierno Municipal, consiguió sellar el crecimiento y modernización de Santa Cruz de la Sierra.
Además, apostó por la construcción de módulos educativos y parques urbanos cerrados.
Percy Fernández Áñez, que había demostrado su capacidad y visión de desarrollo en el Comité de Obras Públicas, como ministro, como senador y en otros cargos jerárquicos, llegó al sillón municipal en 1990 -pese a no haber ganado las elecciones-, por un pacto con Unidad Cívica Solidaridad (UCS) y durante los seis periodos supo transformar la ciudad de la mano de la planificación.
Así lo destaca Agustín Zambrana, vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, quien resaltó que la gestión de Percy marcó un punto de transformación no solo para la capital cruceña, sino también como referente nacional.
“De la loseta nos llevó a planificar una Santa Cruz de la Sierra que hoy se sostiene pese al caos y al colapso. Ahora todavía sigue ese legado de Percy en sus calles y en la planificación urbana”, afirmó.
El líder cívico destacó que ese legado trascendió a la planificación municipal en todo el país y también fue un referente en la forma de hacer gestión por su cercanía con los vecinos. “La gente ve que (la autoridad) tiene que bajar a las esquinas de cada vecindario, a los distritos, y eso es uno de los legados más grandes”, destacó.
Resaltó que hoy la capital cruceña abastece a más de tres millones de habitantes, y aunque los servicios no abastecen por el crecimiento poblacional, la ciudad aún se sostiene gracias a la planificación que impulsó Fernández durante seis gestiones. “Santa Cruz aguanta porque mantiene ese legado”, manifestó.
El drenaje y el pavimento
Su visión de desarrollo de la ciudad comenzó atendiendo las necesidades más urgentes, que para la década de los 90 era el drenaje para resguardar los barrios. En esa época la ciudad tenía alrededor de 570.000 habitantes y enfrentaba grandes necesidades que Percy supo entender y atender.
Los primeros que se beneficiaron con el revestimiento de los canales fueron los vecinos de las avenidas Piraí, Roca y Coronado y 4 de Noviembre. Al finalizar esa gestión consiguió terminar siete canales, lo que solucionó problemas serios de inundación en barrios, como Urbarí, donde el agua subía hasta un metro de altura en cada lluvia, según el libro Municipio Cruceño, de Bismarck Kreidler.
Luego vino el pavimento en avenidas y radiales, que fue su sello en su paso por la comuna, y que planificó de la mano de profesionales que también elaboraron un plan maestro de drenaje.
Consiguió licitar un primer paquete de un millón de metros cuadrados de pavimento para cinco años con una ejecución de 200.000 metros anuales, que se adjudicó al Consorcio Empresas Unidas (ECU), según registra Kreidler en su libro.
Las obras fueron posibles con la implementaron de políticas de recaudación con la recuperación de la autonomía tributaria. En su primera gestión se presupuestaron $us 12 millones y se logró una recaudación de $us 11 millones.
En su segunda gestión 1991-1992, la ciudad ya alcanzaba los 650.000 habitantes y el pavimento seguía siendo la principal demanda, por lo que continúo con el plan de mejoramiento de calles y avenidas. A la par siguió con la ejecución del plan de drenaje.
Su trabajo también se extendió a las mejoras en la iluminación, con la colocación de 25.000 luminarias en distintas zonas y paralelamente se construyeron 50 canchas polifuncionales.
En ese entonces, destacó el contrato con las empresas Alfa Cruceña Asociados y Minerva Concretec para la pavimentación de 14 avenidas de acceso a barrios alejados. Hasta 1993, cuando ya estaba en la tercera gestión, se ejecutaron 84 kilómetros de pavimento.
Como parte de su campaña para su tercer mandato, llegó a los barrios manejando el tractor amarillo y así puso su sello con el que los vecinos lo recuerdan y asocian las obras que llegan a sus barrios.
Su trabajo le permitió ganar el tercer mandato consecutivo (1993-1994) con un contundente resultado de un 58,60 por ciento de votos, lo que también le dio mayoría en el Concejo Municipal.
En el libro de Kreidler, Percy resumió su gestión de la mano de la planificación y los recursos. “Fui un alcalde fuerte, pero fue por absoluta convicción y nos planteamos la construcción de la ciudad, organizar el Gobierno Municipal como la gente lo quería. Primero el diagnóstico, (luego) cuánto se recauda, porque sin ese tema no se hace nada”, subrayó en la entrevista con el autor.
Después de nueve años, volvió a la Alcaldía tras un acuerdo con el Movimiento de Unidad y Progreso (MUP) de Óscar Vargas, donde también impulsó la pavimentación, cubriendo 288.376 metros cuadrados en 2005.
En salud, impulsó la construcción de los hospitales de segundo nivel que ahora están en diferentes distritos.
En sus dos últimas gestiones sobresalieron grandes obras de vialidad, como los túneles y los puentes a desnivel en el cuarto anillo y en la zona norte de la ciudad, que resolvieron el caos vehicular que ahogaba a una ciudad en crecimiento.
Jorge Landívar, amigo y colaborador del extinto exalcalde, lo recuerda siempre con la pizarra en mano, explicando y planificando cada obra. “Lo hacía para que todos pudiéramos entenderlo. Lo recuerdo como el gran constructor de la ciudad, el que dijo alguna vez: ‘es necesario para el desarrollo de este pueblo hacer o construir la obra gruesa’. Y así lo hizo, construyó la obra gruesa que fue la pavimentación de toda la ciudad. Gracias a eso, Santa Cruz inició su desarrollo. Ese es uno de los grandes recuerdos que debemos conservar los cruceños de Percy”, expresó.
Landívar agregó que otra cosa que admiró como su colaborador fue la inauguración casi diaria de módulos educativos. “Nunca había visto en una ciudad tantos módulos de la magnitud y calidad que tenían. Esas escuelas y colegios no tenían nada que envidiar a los particulares. Yo diría que, en muchos casos, los superaban. Ese fue Percy Fernández. Además de los módulos educativos, por supuesto, construyó los hospitales de segundo nivel y otras obras, como los salones velatorios en los distritos, que a veces no nos acordamos que él fue el gran impulsor”, afirmó.
El exconcejal Reymi Ferreira resaltó que su mayor aporte de Fernández fue la planificación que hizo para encarar las obras y atender las necesidades de una ciudad en desarrollo.
El gobernador Luis Fernando Camacho destacó su liderazgo. “No solo fue un urbanista y constructor de la Santa Cruz de la Sierra del futuro, fue un líder cívico que amó nuestra tierra y nuestro modelo de desarrollo”, dijo.