Crédito: The Conversation/BBC
El dolor menstrual se puede clasificar en dos tipos, dependiendo de su origen, en dismenorrea primaria y dismenorrea secundaria.
La primaria es una de las principales causas de dolor pélvico entre las mujeres. Es un dolor de regla que no tiene una causa definida, es decir que no está ocasionado por una enfermedad.
Su aparición simplemente se asocia al inicio del sangrado, es de corta duración, entre dos y tres días, y la intensidad del dolor no suele ser limitante para realizar actividades.
En su origen participa un aumento de sustancias proinflamatorias, especialmente ciertas prostaglandinas que causan contracciones o calambres uterinos y dolor abdominal. En cambio, la dismenorrea secundaria es el dolor menstrual que tiene como base alguna patología, como la endometriosis o la enfermedad inflamatoria pélvica. Hacer una distinción entre ambos tipos de dismenorrea es importante y necesario para identificar si alguna enfermedad genera el dolor, de tal manera que pueda realizarse un tratamiento pronto y adecuado. Según Raquel Sánchez Varo y María Victoria Ortega, investigadoras de la Universidad de Málaga (España), para el portal The Conversation, está muy extendida la idea errónea de que el dolor menstrual es normal, y debido a esta aparente normalidad, se retrasa el diagnóstico de ciertos procesos patológicos que afectan al cuerpo femenino. Asimismo, existe una fuerte tendencia al uso de antiinflamatorios no esteroideos y anticonceptivos orales, que si bien pueden ser útiles para tratar la dismenorrea primaria, también contribuyen a ignorar los síntomas de enfermedades ginecológicas como la endometriosis, adenomiosis o la presencia de miomas. “La endometriosis es uno de los casos más llamativos de enfermedad crónica ampliamente infradiagnosticada”, dijeron las investigadoras. Si no se trata adecuadamente, La endometriosis es una enfermedad benigna, y a pesar de que en algunos casos puede ser causa de muchas molestias e incluso llegar a ser invalidante, no es causante de cáncer. La adenomiosis, explica la Clínica Mayo, se produce cuando el tejido que normalmente recubre el útero (tejido endometrial) se desarrolla en la pared muscular del útero. El tejido desplazado sigue actuando normalmente, se engrosa, se degrada y produce sangrado durante cada ciclo menstrual. La adenomiosis no es grave, pero puede ocasionar sangrado menstrual profuso o prolongado, calambres intensos, dolor durante el acto sexual o coágulos de sangre que se eliminan con la menstruación. Puede interferir con el embarazo, al obstaculizar la implantación embrionaria. Trisha Macnair, de la Asociación Médica Británica, sugirió decidir una visita al especialista cuando se ha experimentado dolor severo desde el inicio de las menstruaciones. No es normal experimentar dolor severo; sin embargo, “hay algunas excepciones, ya que trastornos como la endometriosis que pueden causar dolor invalidante desde que se comienza a menstruar, y otras enfermedades como los miomas uterinos o la enfermedad pélvica inflamatoria (EIP)”, dijo Macnair. La EIP es una infección que afecta el útero, las trompas de Falopio y/o los ovarios, que generalmente se produce por bacterias a través de transmisión sexual y ocasiona embarazo ectópico.
en determinadas circunstancias la dismenorrea puede derivar en dolor pélvico crónico.