¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Agotamiento parental: el desafío de ser madre y criar sola a sus hijos

Lunes, 09 de marzo de 2026 a las 16:58

El aumento de responsabilidades y la falta de redes de apoyo están generando cansancio emocional en mujeres que crían solas a sus hijos.

En un contexto marcado por la incertidumbre económica, el aumento del costo de vida y las tensiones sociales, la crianza de los hijos se ha vuelto cada vez más exigente en Bolivia. Para muchas mujeres —especialmente aquellas que crían solas— las responsabilidades cotidianas pueden convertirse en una carga emocional difícil de sostener.
La psicóloga Rocío Egüez Herrera, docente de la Universidad Privada Domingo Savio, explica que cada vez es más frecuente escuchar a madres que se sienten agotadas por las múltiples responsabilidades que enfrentan diariamente. “Muchas mujeres hoy tienen múltiples roles: sostienen prácticamente todo el funcionamiento de la familia. No solo trabajan para cubrir los gastos del hogar, sino que además se encargan de la educación de los hijos, la organización de la casa y el acompañamiento emocional de su familia”, señala.
En Bolivia, una parte importante de los hogares son monoparentales, es decir, familias en las que uno de los padres —generalmente la madre— asume casi por completo la crianza. Se trata de madres solteras, separadas o divorciadas que, por distintas circunstancias, cuentan con poco apoyo económico o con escasa colaboración en las tareas de cuidado.
“En muchos casos, el apoyo del otro progenitor es limitado o inexistente. Entonces la madre tiene que resolver prácticamente todo: los gastos, las tareas escolares, la disciplina y el cuidado emocional. Eso genera una sobrecarga muy grande”, explica la especialista.
Este desgaste prolongado puede derivar en lo que la psicología denomina agotamiento parental o burnout parental, un estado de cansancio profundo que afecta no solo el cuerpo, sino también la estabilidad emocional. “Es un cansancio que no es solo físico, sino también emocional y mental. La madre siente que ya no tiene energía, que todo depende de ella y que casi no tiene espacio para descansar”, explica Egüez.
A este agotamiento se suma muchas veces la culpa. Según la especialista, algunas mujeres sienten que no están cumpliendo con la imagen social de la “mamá que puede con todo”, una expectativa que suele imponerse culturalmente. Entre las señales más comunes del agotamiento parental se encuentran el cansancio constante, la irritabilidad, la sensación de no estar haciendo lo suficiente, la soledad en la crianza y la pérdida frecuente de paciencia.
La psicóloga aclara que experimentar estas emociones no significa ser una mala madre, sino que suele ser la consecuencia de una carga excesiva para una sola persona.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, este tema adquiere especial relevancia. Más allá de los discursos sobre empoderamiento, muchas mujeres enfrentan diariamente desafíos concretos para sostener a sus familias. “Hay un esfuerzo enorme que muchas veces no se visibiliza lo suficiente”, señala Egüez.
Aunque la realidad puede ser compleja, la especialista señala que existen algunas acciones que pueden ayudar a reducir la sobrecarga emocional. Recomienda aceptar que no todo puede hacerse de manera perfecta, buscar apoyo en familiares, amigos o vecinos, y construir pequeñas redes de colaboración entre madres. También aconseja reservar breves momentos de descanso, hablar abiertamente sobre las emociones y buscar orientación profesional cuando el estrés se vuelve demasiado intenso.
“Cuidar a quienes cuidan es fundamental. Cuando una madre está emocionalmente bien, también puede acompañar mejor a sus hijos”, concluye la psicóloga.
 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: