El acuerdo es que sigamos trabajando juntos y ya tenemos nosotros una propuesta para ir reforzando nuestros planes, de lo que venimos haciendo, declaró López Obrador durante su conferencia del viernes por la mañana.
El mandatario mexicano detalló que sostuvo la víspera una conversación con su homólogo estadounidense Joe Biden, en la que coincidieron en la necesidad de aumentar la vigilancia del tema migratorio, para contener el flujo de personas desde México a Estados Unidos.
López Obrador indicó también que la delegación estadounidense de alto nivel anunciada por el presidente Joe Biden viajará el próximo miércoles para una reunión bilateral sobre la situación extraordinaria de la migración entre los dos países. El encuentro se llevará a cabo el 27 de diciembre en Palacio Nacional con el secretario de Estado, Antony Blinken, el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y la asesora de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Liz Sherwood Randall.
Vamos a reforzar todo lo que podamos para ayudar a que se mantenga el flujo (de migrantes) pero ordenado, dijo el mexicano en una rueda de prensa.
A un pregunta expresa, López Obrador dijo que básicamente se trata de reforzar las medidas de contención de migrantes en el sur del país.
López Obrador reconoció que hay un aumento en el número de migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, principalmente de Venezuela, pero también haitianos, cubanos y ecuatorianos.
La crisis migratoria ha expuesto al gobierno de Biden a fuertes ataques de sus adversarios republicanos. En las últimas semanas, la policía fronteriza de Estados Unidos dio cuenta de unos 10.000 cruces por día, un ritmo más intenso que en meses previos.
Más de 2,4 millones de migrantes fueron interceptados por vía terrestre entre octubre de 2022 y septiembre de 2023, un flujo también mayor que años anteriores.
En su camino por México, miles de migrantes son presa de grupos criminales o de extorsiones de agentes migratorios. Varios también han muerto ahogados en el peligroso Río Bravo, que separa México y Estados Unidos.
El jueves, dos migrantes, uno de origen haitiano y otro de origen venezolano, murieron en una zona fangosa del río, a la altura de la ciudad mexicana de Matamoros, cuando intentaban cruzar hacia Estados Unidos.