Fotografía: Álvaro Mier / Casacor Bolivia 2025
La arquitecta Yara Muyuro, fundadora de su estudio homónimo, apuesta por un diseño consciente que combina estética ¿Quiere decorar el cuarto de su hijo? Antes de elegir colores o muebles, es clave pensar en cómo ese espacio puede acompañar su crecimiento. ¿Debe reflejar la etapa actual o adaptarse a medida que pasan los años? En esta nota presentamos dos formas de abordar el diseño: una centrada en los niños y otra con un enfoque más juvenil. Tejiendo lazos Dual, un espacio para adolescentes La distribución del mobiliario y los detalles decorativos están pensados para estimular la creatividad y reflejar el estilo de vida libre y cambiante de la juventud. El diseño cuenta la historia familiar Las arquitectas Camila López y María Renee Melgar
Este espacio fue creado por Yara Muyuro, es un dormitorio pensado para niños desde recién nacidos hasta los seis años. La técnica del amigurumi fue la principal inspiración, como símbolo del amor con que las mamás tejen sueños desde el primer día. El espacio ha sido diseñado con un enfoque funcional y acogedor, que combina tonos neutros, texturas suaves y velvet, junto a un piso en tono amaderado. Cada elemento prioriza el bienestar diario, en un ambiente sereno y cómodo.
Esta creación de Camila López y María Renee Melgar muestra un dormitorio para adolescentes que rompe esquemas desde la planta alta del inmueble. Inspirado en los años 80, propone una combinación audaz de color, texturas y formas. El diseño apuesta por la funcionalidad en sus elementos. Pero, sin renunciar a la expresión personal de los muchachos, generando un ambiente dinámico y adaptable.
Ambos espacios, que se encuentran en Casacor Bolivia, muestran cómo el diseño puede ir más allá de lo estético para convertirse en parte de la historia familiar. Ya sea acompañando los primeros pasos o dando lugar a nuevas ideas en la adolescencia, cada propuesta invita a pensar el cuarto como un lugar vivo, en constante evolución.