Fotos: Ignacio Pérez, Alejandro Inchauste, Juan Denilson Orihuela Heredia
Por: Raquel Clouzet
Gestora de Moda
Hay diseñadores que siguen tendencias; Ignacio Pérez sigue formas. En su mesa de trabajo, entre bocetos, plata y texturas, vuelve siempre al mismo gesto: observar cómo el mundo vivo crece, se protege y cambia. Así nace la Colección Stain: piezas donde el metal no intenta imitar lo orgánico, lo interpreta.
En diseño, esa mirada se conoce como biomímesis: aprender de la naturaleza, estructura, protección, adaptación, y traducir esos principios en forma, sin copiar literalmente.
Ignacio Pérez Balderrama y sus piezas abstractas
Sugiere en lugar de ilustrar: fragmentos, capas, relieves. El resultado son piezas abstractas con presencia, como si hubieran sido encontradas y no fabricadas. Aros que parecen pequeñas armaduras vivas; anillos con superficies que recuerdan piel, corteza o caparazón, convertidos en plata. En Stain, la asimetría no se corrige: se firma. La belleza, aquí, está en lo irrepetible. Son joyas de edición limitada.
La materialidad acompaña esa intención
Plata 950, noble, durable, luminosa, y piedras semipreciosas como amatista y granate, elegidas por profundidad, no por exceso. Sus aros y anillos funcionan como un ‘Statement’ contemporáneo: no gritan, pero mandan. Una sola pieza puede cambiar el tono completo de un look. En ediciones limitadas y hechas a mano, refuerzan esa idea de pieza especial, no masiva.
Eco luxury: lujo silencioso con propósito
Hablamos de historia, calidad y permanencia. Eso es lo que propone la joyería de autor alineada con una tendencia global de consumo más consciente y personal. El perfil es claro: mujeres con gusto formado, que prefieren menos piezas, pero mejores; que valoran material, diseño y permanencia por encima de lo masivo. Buscan identidad, no acumulación.
Joyas que funcionan de día y de noche
La modelo Roush Gutiérrez con un vestido total black para un evento, dice: No es joyería para guardar. Es joyería para usar: para dar presencia, para verte arreglada sin esfuerzo, para llevar algo que se sienta propio.
Ignacio Pérez define la belleza con una palabra simple: singularidad. Sus joyas no intentan gustarle a todo el mundo, sino encontrar a la persona correcta. Las piezas no acompañan el look: lo firma.