Foto: Jhon Orellana
Lindsay Carolina Peña Mariscal, hace 40 años nació en Vallegrande. Habla con cariño de sus padres Humberto Peña Escobar y Lola Mariscal Soria, y anota que es la hermana del medio de Fátima y Rubén. Estudió Medicina en la Universidad Gabriel René Moreno, y luego se trasladó a Buenos Aires para realizar sus residencias médicas en el Hospital Parmenio Piñero y Hematología en el Instituto de Investigaciones Hematológicas Mariano Castex, que hace parte de la Academia Nacional de Medicina. Ahora mismo, trabaja como especialista hematóloga en el Hospital Obrero No. 3 y Clínica INCOR.
La actual presidente de la Sociedad Boliviana de Hematología y Hemoterapia, filial Santa Cruz, explica que se encuentra junto a varios especialistas fomentado la capacitación continua en el campo de la hematología para médicos NO hematólogos, a través de cursos trimestrales durante todo el año, y todo eso avalado por el Colegio Médico de Santa Cruz.
“Los hematólogos formamos el grupo Líderes de Gammapatías Monoclonales Bolivia, una iniciativa que tiene el objetivo de dar visibilidad a enfermedades difíciles de diagnosticar, pues no se tienen datos concretos, este es el caso del Mieloma Múltiple.
Esta base de datos nos mostrará el acceso a diagnóstico y tratamientos disponibles en todo el país. Esta primera estadística, también llamada registro nacional, es nuestro primer paso”.
¿Qué hace un hematólogo? ¿Qué enfermedades puede tratar?
Un hematólogo es un médico especializado en diagnosticar, tratar y prevenir enfermedades de la sangre y órganos relacionados como la médula ósea, el bazo y los ganglios linfáticos. Atiende patologías comunes como anemia, leucemia, linfoma, hemofilia, trombocitopenia y trastornos de la coagulación. Su rol es esencial en los centros de salud para manejar enfermedades complejas, pero en Santa Cruz aún es poco reconocido y a menudo se confunde con el trabajo de laboratorio.
Hablemos de cáncer hematológico, ¿hay mucha incidencia en el país?
Es una muy buena pregunta. En Bolivia no conocemos con certeza la incidencia de los cánceres hematológicos. Esta falta de información nos motivó a trabajar en los registros nacionales.
La medicina es un esfuerzo colectivo, y con colegas de todo el país buscamos generar datos locales para tomar decisiones más acertadas y ajustadas a nuestra realidad.
¿Qué es Mieloma Múltiple?
El Mieloma Múltiple es un tipo de cáncer poco conocido, incluso por muchos médicos, porque sus síntomas no son fáciles de relacionar. Puede presentarse como una anemia que no se explica, calcio alto, daño en los riñones o fracturas sin golpes fuertes. Como estos signos parecen no tener conexión, muchas veces el diagnóstico llega tarde, cuando la enfermedad ya está avanzada y es más difícil de tratar. Detectarlo a tiempo puede cambiar la vida del paciente.
¿Quién cuida más la salud, las mujeres o los hombres?
Algunos de los síntomas son más evidentes y poco tolerables en las mujeres, es el caso de la anemia, esto hace que las mujeres vengan a consulta de una manera precoz que los hombres.
¿Por qué faltan los registros y datos de enfermedades?
Preocupa la falta de registros locales sobre las enfermedades hematológicas en Bolivia.
Desconocer el perfil clínico-epidemiológico de los pacientes, como edad, sexo, comorbilidades y factores asociados, así como las barreras en el acceso a estudios diagnósticos, como la disponibilidad de pruebas específicas y tratamientos más avanzados: terapias estándar, innovadoras o medicamentos de alto costo. Todo eso limita seriamente la posibilidad de mejorar la atención. Ahora, como líder del gremio de hematólogos, ¿hay mucho por hacer?
Actualmente no existen políticas que promuevan de forma sistemática la recolección de datos en esta área, ni en otras especialidades médicas.
Sin datos, es muy difícil diseñar estrategias efectivas para garantizar un diagnóstico y tratamiento oportuno que puede salvas vidas.
Definitivamente, sí. Como médicos tenemos mucho por hacer. La Hematología es una especialidad compleja y muy amplia, que abarca tanto enfermedades benignas como malignas de la sangre, procedimientos de alta complejidad como el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas (trasplante de médula ósea) y las terapias celulares avanzadas como CAR-T.
El desafío es grande y también es una gran oportunidad. Además, reitero, la cantidad de hematólogos es insuficiente para cubrir las necesidades de toda la población.
Contar con colegas comprometidos y motivados en todas estas áreas es fundamental. Solo así podremos fortalecer y hacer crecer la Hematología, no solo en Santa Cruz, sino en toda Bolivia.