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Carolina Antelo posee un don empírico que se convirtió en negocio

Jueves, 13 de abril de 2023 a las 00:00
Ella nunca imaginó que algo que comenzó como un hobby cuando era muy jovencita, se convertiría en su pequeña empresa, la cual ha formalizado y a la que se dedica de lleno

Repostera con experiencia empírica, arrancó haciendo queques y alfajores, que luego vendía en la universidad a sus compañeros. Las recetas de los alfajores eran exclusivas de su madre, y poco a poco, como reza el dicho: ‘la práctica fue haciendo al maestro’, este pasatiempo se fue convirtiendo en su trabajo y hoy cada vez más personas disfrutan de los postres, tortas y manjares que elabora en su cocina y personaliza con toda dedicación.

María Carolina Antelo Gutiérrez (40), es cruceña, hija de Álvaro Alfonzo Antelo Salmón y de Marlene Gutiérrez Suárez. Mamá de Santiago, Esteban y José Guillermo. Propietaria de la pastelería Cayoyi, nombre con el que cariñosamente la conocen sus más allegados.

Asegura que se encuentra en un momento emocional muy feliz, completa e íntegra, con metas cumplidas, pero siempre creciendo y soñando. “Los sueños no se cumplen, se trabajan”, es su lema; y su logotipo es una mariposa, “porque pienso que las mariposas, nacen y empiezan a buscar rumbos, siempre vuelan alto y ese es mi signo, por eso me hice un tatuaje en la mano, de una mariposa y cuando vean mis estados en las redes sociales, siempre hay mariposas”, comenta entusiasmada al hablar de su emprendimiento.

¿Cómo nació tanta pasión por los postres?

Empecé hacer cursos cortos, veía programas de televisión, realicé especializaciones en Brasil y aquí, con la chef Inés España. Luego uno va practicando, perfeccionando y creando. Mi trabajo es súper delicado y soy muy detallista.

¿Cuál es su creación de la que está orgullosa?

Ofrezco una gran variedad de productos, pero soy muy clásica en los sabores. Mi fuerte son los postres Tres Leches, Tiramisú y mis tortas Cuatro Leches, que yo las creé, y ahora ya todo el mundo pone el mismo nombre, pero fui la primera en ponerle ese nombre a mi torta Cuatro Leches de Vainilla, Cuatro Leches de Chocolate y Cuatro Leches Alternada. De esos dulces me siento muy orgullosa. Hago también una gran variedad en masas, saladitos y sabores salados, mi producto estrella es la paella.



¿Cuántas personas trabajan en su negocio?

Somos tres personas fijas, yo decoro y atiendo a los clientes personalmente. Mi pastelera y su ayudante. Eventualmente, tengo una decoradora para trabajos de fondant. Somos las maripositas. 

Mi familia siempre me apoya en todo lo que hago. Mis hermanas María René y María Inés, que son conocidas, me ayudaban con las redes sociales y ahora es mi nuera, la que más me motiva a que haga esto o aquello, es la mamá de mi primera nieta que me tiene loca de amor. Mis hijos mellizos, Santiago y Esteban, no comen nada de lo que hago, cuidan mucho su dieta, porque son deportistas. Pero me alientan en todos y cada uno de mis emprendimientos.

¿Desde cuándo no tiene el local de la pastelería?

La cerré hace cuatro años y estoy retomando nuevamente la actividad desde casa. Ahora soy más perfeccionista porque lo hago en persona, cuando tenía la tienda, hacíamos en grandes cantidades y los clientes querían que los atienda personalmente. Hoy manejo mi tiempo y atiendo los pedidos con mucha dedicación y esmero, como cuando inicié. En las redes pueden buscarme como Pastelería Cayoyi.

¿Si fuera un postre, cuál sería?

Sería el postre Tres Leches, es mi mejor producto dulce, sencillo y delicioso. Si fuera una torta, sería la Cuatro Leches, es alta, rica, suave y húmeda, mi mejor torta y la más vendida. Me encanta muchísimo.

¿Es su primera empresa o antes hizo otros intentos?

Es mi primera empresa y la única que hice y quiero seguir haciendo lo mismo por muchos años, cada vez mejor y ampliar mi negocio.



¿Cuál sería el consejo para seguir tus pasos?

Es bueno tener amor a lo que hacés, mucha pasión y sobre todo mucha paciencia, porque hay gran competencia. Personalmente, me canso, hay días bue[1]nos y hay días malos, pero tengo la actitud y la fe qué hay trabajo para todos y cada persona tiene su forma de crear su propio producto. No me veo en otro rubro. Soy una mujer a la que desde pequeña su madre enseñó a trabajar y por eso, cualquier trabajo que hago, lo realizo con cariño, esfuerzo y dedicación.

Facebook e Instagram Pastelería Cayoyi

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