Dora Aida ‘Biyú’ Suárez Céspedes de Jaldín, es docente, escritora, con 30 libros publicados. En junio de 2021 fue nombrada jefa de la Red Municipal de Bibliotecas del municipio
Es profesora de lenguas modernas (Normal Superior Católica de Cochabamba); licenciada en Filología Hispánica (UGRM); diplomada en Escritura Creativa (Universidad EAFIT, Bogotá, Colombia) y Magister en Escritura Creativa (Universidad de Salamanca, España).
‘Biyú’ como la conocen todos, es cruceña, nació el 9 de agosto 1954, en el hogar de Raúl Suárez Justiniano y Aida Céspedes de Suárez; se casó con Juan Carlos Jaldín Méndez y es mamá de Daniel, José Miguel y Juan Carlos. Ha sido galardonada con el primer Premio Nacional de Literatura, en Género Cuento, de la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche, por su libro Huellas; mención honrosa del Premio Nacional de Literatura, por el libro Anita la Niña Bonita; recibió la Medalla de Plata en 1989, y de oro en 2014, al Apostolado Docente en Santa Cruz de la Sierra. Pertenece al Grupo Literario Garabatá, a la Sociedad Cruceña de Escritores Germán Coímbra Sanz, al Comité Nacional de Literatura Infantil Conalij- Bolivia, al Comité de Literatura Infantil y Juvenil de Santa Cruz, Clijsan, a Penscz y otras. Es past presidenta de esas instituciones. Háblemos de la escritora: ¿Cuál es la temática más recurrente en sus libros? El amor, la vida, los valores. Todos los temas pueden y deben ser tratados en las obras para niños. A los niños se les debe mostrar el mundo en dosis pequeñas, como son ellos. Cada una en su momento, sin matar la niñez con temas no adecuados a la edad. ¿Le gusta escribir para los niños? Me encanta escribir para niños, porque la lectura de ellos es un estímulo importante, que a la vez son mi estímulo como escritora. Escribo con mucha alegría para captar su atención y hacerlos felices. Como dijo un autor “hay que escribir para los niños, igual que para los adultos, ¡pero mejor!” Finalmente, escribir para niños, es escribir para un público exigente, que se encuentra estimulado por los medios, pero que tiene por la misma capacidad de sorprenderse y de entusiasmarse cuando encuentra una lectura que le interesa. Me siento satisfecha, con la felicidad de haber cumplido con mi objetivo. ¿Qué libros nos recomienda a las mujeres? Son los mismos que los recomendados para los hombres, en literatura solo hay distinción del género en las palabras. Para crecer: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey y El síndrome de la impostora, de Elisabeth Cadoche y Anne de Montarlot. Para divertirse: Cuentos sin plumas, de Woody Allen. Para pensar: Las huellas del mal, de Federico Andahazi y uno nuestro, Las extravagancias de Mariona, de Manfredo Kempff Suárez. Sobre su faceta de docente: ¿En qué colegios ha trabajado desde que egresó? Mi primer y único trabajo fue en el colegio Santa Ana, donde estudié la primaria y secundaria. Trabajé como profesora de inglés, francés en mis primeros años, en el colegio antiguo de la calle Ingavi, después como directora de la secundaria en el colegio nuevo, de la radial 27. Ser profesor es el oficio más noble que existe, es comunicar conocimientos, ideas, experiencias, habilidades y buenos hábitos. Me jubilé en el 2015, pero nunca dejé de trabajar. Los años que siguieron, fueron muy productivos, pues me dediqué de lleno a dar clases de español como segundo idioma, hasta que comencé a trabajar en la Biblioteca Municipal. ¿Por qué le gusta tanto este trabajo como jefa de la Red de Bibliotecas? Porque es un trabajo muy dinámico, divertido y exigente. Tengo a mi cargo las 21 Bibliotecas Públicas Municipales, cada una con su propia característica, sus intereses y sus usuarios especiales. La concepción generalizada de que en las bibliotecas no se trabaja, es completamente errada, el bibliotecario es el alma de ese ‘santuario’ y es como lo concibo. Lo que trato de hacer desde la Biblioteca Central es innovar respecto a la forma de presentar los libros, la lectura, también con el fomento de la escritura. Los bibliotecarios promueven la lectura, las artes, las actividades y talleres coordinados desde la oficina central. ¿Cómo escritora se siente “feliz como tiluchi después de un aguacero”, entre los libros? ¡Si! En efecto, así me siento, ¡como tiluchi después de un aguacero! Lindo dicho del habla popular de nuestra tierra. El equipo de biblioteca se mantiene en total comunicación con la Secretaría de Cultura y Turismo para llevar a cabo un trabajo ordenado y planificado en función de los objetivos. ¿Cree que el libro digital acabará con el libro de papel? Nunca. El libro de papel permanecerá por siempre entre las manos de los lectores. El impreso es algo tangible, se mantiene, es necesario. Los libros digitales se han convertido solamente en otro tipo de soporte para leer. ¿De qué fondo dispone la biblioteca municipal? La Red Municipal de Bibliotecas con temas locales, nacionales y universales dispone de más de 60.000 libros, de los cuales más de 15.000 pertenecen al Fondo APCOB (Ayuda para el Campesino del Oriente Boliviano). En la biblioteca hay diferentes colecciones como ser: El Espacio K (libros de Enrique, Manfredo Kempff Mercado y Manfredo Kempff Suárez), Roger de Barneville, Hernando Sanabria Fernández, Roger Ortiz Mercado, Susana Seleme, Juan Claudio Lechín, Rubén Ardaya, Luis Gutiérrez Dams, Gerardo Linares Bohorquez y el Fondo del Banco Mundial. Una mención especial para el Fondo Editorial Municipal, que cuenta con más de 200 libros publicados, que incluye las ediciones de las obras premiadas en el concurso anual del Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra. ¿También se disponen de computadoras para otro tipo de consultas? Estamos en plena implementación de un sistema digital para la búsqueda online, el personal encargado de la digitalización de todos los libros en existencia está trabajando arduamente para en un corto plazo hacer la entrega al usuario.