Karla Noelia Calderón Dávalos es una ingeniera potosina que asumió sorpresivamente la presidencia de la empresa de Yacimientos de Litio Boliviano (YLB) en reemplazo de Carlos Humberto Ramos Mamani, quien renunció la semana pasada por los problemas en la planta y precisamente, la nueva ejecutiva dijo que su prioridad será la puesta en marcha de la planta de industrialización de litio en Llipi.
“En este momento nuestro reto más importante es el arranque y operación de la puesta en marcha de lo que es la planta de carbonato de litio, como lo mencionaba el señor ministro es una planta diseñada para poder producir 15.000 toneladas de carbonato de litio, en este momento estamos justamente en las la finalización de lo es la etapa constructiva”, dijo Calderón Dávalos en su primera conferencia de prensa.
La planta debía estar lista en este mes según el compromiso del Gobierno de Luis Arce, pero no se pudo lograr. Carlos Ramos asumió la presidencia de YLB en agosto de 2021 y hace pocos días cumplió dos años al frente de la empresa y el miércoles se conoció que había presentado su renuncia, pero en el ministerio de Hidrocarburos guardaron silencio. “La posesión de la nueva presidenta de YLB es una facultad privativa del Presidente Constitucional del Estado y lógicamente hay algunos aspectos que sin duda son importantes y es que se necesita acelerar los tiempos, acelerar los procesos y bajo esa lógica es que ha asumido nuestra nueva presidenta, para llevar adelante y encarar este nuevo ciclo”, justificó el ministro de Hidrocarburos, Franklin Molina, luego de la posesión. De acuerdo con las versiones que llegaron desde Uyuni, existe mucha presión de orden técnico, los trabajadores denunciaron incluso explosiones en las pruebas de la planta industrial de litio, aunque este hecho fue desmentido, los técnicos de YLB hicieron saber que la presión sobre ellos es intensa, lo que lleva a cometer fallas porque no se cuenta con los tiempos pertinentes. Hasta el momento se desconoce el tipo de acuerdo que suscribieron los gobiernos de China y Bolivia en junio de este año, solo se sabe que se trata de la “extracción directa del litio” que de acuerdo con los opositores políticos no es otra cosa que la venta de la materia prima y no así de valor agregado.