El candidato presidencial de la Alianza Unidad, Samuel Doria Medina, reafirmó este domingo que la actual crisis económica de Bolivia “es resultado directo de las malas decisiones del pasado dentro de la industria del gas”.
“Esto ocurrió por razones ideológicas: armaron un modelo que supuestamente lograba lo imposible, es decir, el móvil perpetuo, el mecanismo que se movía solo sin impulso externo. Por supuesto, al final este se paró”, señaló el candidato mediante sus redes sociales.
Esta expresión surge después de que El Deber publicó que “la era del MAS deja al negocio del gas en fase terminal por falta de inversión”.
“En 2014 lo advertimos: dijimos que necesitábamos inversiones y nos tildaron de ‘vendepatrias’. Ahora sabemos quién en verdad puso de rodillas a la patria”, dijo el político y empresario.
Sin embargo, el presidente Luis Arce aseguró, en pasados días, que su “gobierno dejará como legado económico la solución estructural al suministro de los combustibles, abordando de raíz el problema mediante una estrategia integral que incluye la exploración de nuevos pozos y la producción de biodiesel”.
“Arce dice que ya resolvió el problema con… su planta de biodiésel. Pasará a la historia como el presidente más imaginativo, podría ser novelista. En realidad, su postura es una mascarada. Dice eso a la gente mientras se dedica a ‘los negocios de siempre’”, agregó Doria Medina.
Consideró que “lo único bueno de la debacle de la industria del gas es que nos obliga a cambiar, a apostar por el emprendimiento, el turismo y un manejo más sostenible e inteligente de los recursos naturales”.
“Ese es el modelo que vamos a construir desde el 17 de agosto (día de las elecciones generales). Un móvil que se mueva por el trajinar de la gente”, indicó.
Mientras persisten las interminables filas de vehículos en distintos surtidores del país en busca de combustibles.