Dentro de los predios del Área Protegida y Reserva de Agua y Bosques Montañosos - Serranías del Mururata, zona de los Yungas del departamento de La Paz, fue captada la presencia del oso andino u oso jucumari (Tremarctos ornatus), según información proporcionada por la Fundación Natura Bolivia (FNB). Este registro fue captado gracias a la instalación de cámaras trampa en el mencionado espacio.
Eduardo Unzueta, coordinador del Programa de Resguardo Comunitario de la FNB, explicó el trabajo que realizaron para poder captar a esta especie.
“Tuvimos que caminar mucho: en Quisno, unas seis horas; en Chojlla, alrededor de 14. Aunque en el mapa parece cerca, solo entre uno y 1,5 kilómetros, el terreno montañoso convierte la jornada en un esfuerzo de hasta 12 horas caminando. Pero una vez que revisamos las cámaras y encontramos al oso, todo el cansancio desaparece”, indicó.
En la información proporcionada por FNB, explicaron que la instalación de cámaras trampa en áreas protegidas exige tanto conocimiento técnico y del entorno como capacidad física para afrontar largas jornadas de trabajo en campo.
Por lo tanto, antes de colocar los equipos, los técnicos deben identificar huellas, seguir rastros y recorrer senderos por donde suelen desplazarse los animales. Solo así es posible obtener las imágenes que confirman la vida silvestre en regiones remotas y poco exploradas.
En lo que respecta al oso jucumari, esta viene a ser una especie catalogada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Además, su presencia es considerada un indicador de la salud de los ecosistemas, y su monitoreo resulta crucial para conocer el estado de conservación de los hábitats andinos.
A su vez, Aidé Vargas, coordinadora de Biodiversidad de la FNB, destacó que gracias al monitoreo se ha ayudado a las áreas protegidas de la región.
“Gracias al oso Jucumari y al monitoreo que realizamos desde hace cinco años, el área protegida Cuenca Alta ha sido incluida en el mapa mundial de las Key Biodiversity Areas. Esto demuestra que el oso es una especie bandera para el Chaco Serrano”, explicó
Por otro lado, Unzueta añadió que las cámaras instaladas entre Quisno y Chojlla también aportaron datos sobre su dieta: en Quisno se hallaron heces con semillas, evidencia de una alimentación herbívora basada en frutos y bromelias, mientras que en Cholla se detectaron restos de pelo animal, señal de un comportamiento más carnívoro.
Finalmente, la bióloga Lilian Apaza añade que el jucumari es una especie paraguas y carismática porque “al protegerlo, se resguarda también a otras especies” y toda la biodiversidad que habita bajo su sombra, que incluye a plantas y pequeños animales.
Presencia de la especie
Desde que la FNB comenzó a trabajar en la región, hace cinco años, se ha registrado la presencia del oso jucumari en cinco áreas protegidas municipales:
Área Protegida de la Cuenca Alta del Río Parapetí
Área Comunitaria protegida de Gestión Hídrica Serranía Los Milagros
Área Natural de Manejo Integrado y Comunitario de la Serranía Incahuasi
El Área Natural de Manejo Integrado Municipal Serranías de Igüembe
El Área Protegida y Reserva de Agua y Bosques Montañosos – Serranías del Mururata
Estos registros aportan, indicaron desde FNB, información clave para el diseño de estrategias de conservación y manejo de los ecosistemas altoandinos. Cada nueva imagen no solo documenta la vida de un animal en peligro, sino que también recuerda la urgencia de proteger los espacios que aún le permiten sobrevivir.