El exministro de Gobierno y actual candidato presidencial por el Movimiento al Socialismo (MAS), Eduardo Del Castillo, lanzó públicamente su propuesta programática centrada en la necesidad de tomar acciones inmediatas frente a la crisis económica que golpea a las familias bolivianas, marcada por la escasez de dólares, la falta de combustibles y el alza del costo de vida.
“Hoy no estoy aquí para defender partidos ni ideologías, estoy aquí para dar soluciones sin esperar a las elecciones”, sostuvo en un mensaje difundido por redes sociales, donde llamó a actuar con urgencia y sin cálculos electorales.
Las tres medidas claves que propone Eduardo Del Castillo:
Esto haría que los bonos sean más atractivos para los inversionistas, pues tienen una garantía que respalda el pago. Y al colocarlos en el mercado financiero internacional o local, el país obtendría liquidez inmediata. 2. Colocación anticipada de activos La segunda alternativa contempla la posibilidad de anticipar ingresos fiscales o de recursos naturales a través de mecanismos financieros que conviertan activos futuros en recursos inmediatos. Esto permitiría oxigenar la economía sin recurrir a endeudamientos externos convencionales. Con esta medida el Estado puede, por ejemplo, anticipar ingresos futuros por exportación de gas o litio, cediéndolos de forma temporal a cambio de un adelanto en efectivo. Esto puede realizarse a través de acuerdos financieros con bancos internacionales, fondos soberanos u organismos multilaterales. A diferencia de un préstamo tradicional, no necesariamente se adquiere nueva deuda, sino que se acelera el cobro de recursos que ya están previstos. Es una estrategia de gestión financiera para generar liquidez sin comprometer el equilibrio fiscal a largo plazo. Actualmente, parte de las reservas están “inmovilizadas” o no utilizadas debido a políticas conservadoras del BCB. Usar esos recursos permitiría responder rápidamente a la escasez de divisas sin necesidad de esperar nuevas fuentes de financiamiento. Con estas tres vías, el candidato estima que se podrían inyectar hasta 1.000 millones de dólares en la economía de forma rápida, aliviando la presión sobre el dólar, estabilizando el abastecimiento de combustibles y frenando la inflación. Si bien se presenta como candidato, Del Castillo dirigió parte de su mensaje al actual mandatario, Luis Arce, a quien pidió “exigir al Banco Central que deje de ser una traba en la llegada de estos recursos”. “La solución debe empezar ahora, no en noviembre”, afirmó, en alusión a las elecciones primarias del MAS previstas para el 17 de agosto. “Lo que está en juego no son partidos, ni mucho menos ideologías. Lo que está en juego es el presente y el futuro de todas las familias bolivianas”, subrayó.
1. Emisión de bonos colateralizados
Esta figura permitiría al Estado acceder rápidamente a liquidez internacional garantizando la emisión con activos del país. Del Castillo no detalló qué activos podrían utilizarse como respaldo, pero enfatizó que la medida está al alcance de la actual administración.
Esto implica que el Estado puede emitir bonos soberanos (títulos de deuda) ofreciendo garantías tangibles, como reservas naturales (gas, litio), acciones de empresas estatales o ingresos futuros.
3. Gestión activa de las reservas internacionales
Del Castillo pidió al Banco Central de Bolivia (BCB) ejercer plenamente sus facultades legales para administrar las reservas internacionales. Según su propuesta, una gestión más dinámica permitiría liberar recursos con impacto inmediato, sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
Bolivia ha perdido buena parte de sus reservas internacionales netas (RIN) en los últimos años, pero aún cuenta con activos que pueden ser movilizados estratégicamente.
Llamado directo al presidente Arce