A 45 años de la Masacre de la calle Harrington, el presidente participó este jueves del acto conmemorativo en homenaje a quienes fueron asesinados por pensar distinto y luchar por un país más justo.
"Agradecer estar con todos ustedes como parte de la construcción democrática, donde en cada uno de sus miradas se tiene que reflejar los hombres y mujeres que quedaron en el camino, que hoy día hacemos. Recuerdo en este 15 de enero, pero son muchos, muchos más, y a través de los héroes, de los mártires de la calle Harrington, no hay que dejar de recordar la cantidad de hombres y mujeres, más allá de lo político, que lucharon porque la patria tuviera un mejor destino", resaltó el presidente en pleno acto, en la ciudad de La Paz.
Para el primer mandatario es importante recordar este día no solo como un gesto simbólico, sino como "un acto de responsabilidad histórica".
La Masacre de Harrington, ocurrida en 1981, marcó uno de los episodios más duros de la violencia política en Bolivia y nos recuerda el alto costo humano que tuvo la defensa de la democracia y la dignidad.
El Presidente destacó que la memoria es un deber del Estado y una garantía para el futuro, porque los pueblos que recuerdan su historia son los que evitan repetirla. Honrar a quienes dieron su vida por un mejor destino para la patria es reafirmar el compromiso con la justicia, la verdad y la democracia.