Tal como estaba previsto los campesinos aglutinados en tornos a la poderosa Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) se dividieron en dos corrientes, luego del escándalo que surgió esta madrugada con intervención directa de la Policía. Por un lado, Ponciano Colque, fue posesionado como nuevo ejecutivo por el ala evista; mientras que los arcistas aclamaron a Lucio Quispe como ejecutivo.
La noche del sábado se posesionó al presídium que instaló las comisiones que debían debatir las conclusiones de los campesinos sobre los temas político, económico y social; sin embargo, después de las 03:00 cuando empezaba la lectura de informes se produjo un corte de energía eléctrica y fue el inicio de todo el problema.
En medio de la oscuridad estallaron gases lacrimógenos los campesinos intentaron salir del escenario que estaba cerrado. Los dos bloques se acusaron de haber saboteado el congreso para impedir la posesión de un ejecutivo.
Los dos hechos que llamaron la atención fueron muy curiosos, por un lado la sorpresiva aparición de la Policía en plena madrugada. El viceministro de Seguridad Ciudadana, Roberto Ríos dijo que la Policía estaba vigilando desde fuera del recinto y que actuaron cuando se descontroló todo.
Luego la aparición del personal del ministerio de Salud para atender heridos, el mismo viceministro dijo que afuera había ambulancias, bomberos y personal de salud, según Ríos, el coliseo Héroes de Octubre, está bajo tuición del ministerio de Salud y que por eso había personal de ese ministerio en el lugar.
Antes de mediodía, los campesinos del bloque evista llegaron hasta la plaza San Francisco y presentaron a Ponciano Colque como nuevo ejecutivo en representación del oriente con la presencia, dijeron, de cinco federaciones departamentales los apoyaban.
A esa misma hora, los arcistas ofrecían una conferencia de prensa y anunciaban la reinstalación del congreso campesino en el mismo lugar y se fueron hasta el coliseo, Héroes de Octubre. Cerca de las 13:00 sin la presencia del bloque evista, los oficialistas posesionaron a Lucio Quispe, representante del occidente, como nuevo ejecutivo.
Ponciano, apoyado por las bases que lo eligieron, se fueron hasta la zona de Miraflores, donde está la sede campesina, con la intención de ingresar a esas oficinas; pero nuevamente la Policía desplegó un gran contingente que impidió el ingreso del bloque evista.
De ese modo, la Csutcb sucumbió a la división interna y los dos bloques tienen sus representantes que se consideran “legítimos” y empezaron a reclamar sus derechos. La escisión campesina se suma a la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (Csciob), que el fin de semana también consolidó su dirigencia bicéfala.