El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Aguas, Óscar Mario Justiniano, afirmó que el preacuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) es el resultado de haber escuchado al sector, pero sin dejar de lado la esencia del Decreto Supremo 5503, norma a la cual se oponía y por la cual se iniciaron más de 50 bloqueos en el país.
"El alma y el espíritu del DS 5503 sigue intacto (...) El nuevo decreto nace con ese espíritu únicamente: la estabilidad económica y la estabilidad social. Veremos en un posterior decreto de ir trabajando, con esas más de 160 organizaciones vivas, unos nuevos decretos que reencaminarán la nueva patria, el nuevo país y la nueva visión con la que tenemos que encarar Bolivia", indicó la autoridad en el programa A Primera Hora, de EL DEBER.
Justiniano remarcó que el nuevo decreto consensuado mantiene los pilares centrales del DS 5503, entre ellos la eliminación de la subvención a los combustibles, protección de bonos ( como la Renta Dignidad), el incremento salarial a 3.300 bolivianos y el diferimiento de créditos.
Reconoció que el diálogo con los sectores se dio en un contexto complejo, marcado por bloqueos de carreteras y movilizaciones sociales que generaron afectaciones a nivel nacional.
Desinformación respecto a artículos
A pesar del preacuerdo alcanzado con la COB, el ministro indicó que otro impulsor al nuevo decreto fue la desinformación, especialmente en regiones donde se concentraron los bloqueos. Mencionó que uno de los puntos más cuestionados fue el referido a la agilización de trámites para la inversión, así como supuestos riesgos sobre los recursos naturales.
"Se generó desinformación respecto a artículos relacionados con la aceleración de trámites que deberían haber para que empresas nacionales e internacionales, cuando quieran invertir en Bolivia, no queden dos, tres o cuatro años sin poder hacerlo", explicó.
Justiniano explicó que la narrativa sobre que el "Gobierno iba a regalar los recursos naturales" era falsa, pero creó susceptibilidad y caló profundamente en la población.
"Los recursos naturales los devastaron en estos últimos 20 años. Destruyeron todos: no tenemos gas, no tenemos litio, si alguien me dice lo contrario, pues lo podremos debatir con datos y así sucesivamente. En todo caso, (esta narrativa) si fue algo que caló profundo, principalmente en estas poblaciones", añadió.
Sin embargo, destacó que esta "experiencia con la desinformación" será tomada en cuenta en los próximos decretos:
"En el futuro, los nuevos decretos que vayan a tocar estos diversos temas, tienen que generar un trabajo de consenso para que todos los bolivianos entendamos de que el futuro se basa en tener producción y productividad. Y, principalmente, de que el país otorgue previsibilidad y la fe del Estado de por medio tanto a los bolivianos que invierten como a los extranjeros", señaló.
Diálogo en medio de un contexto complejo
El ministro dijo que se realizó una serie de reuniones previas enfocadas en brindar mayor información sobre el contenido del decreto y atender demandas regionales que, según indicó, habían sido desatendidas en los últimos años.
"(El nuevo decreto) fue la conclusión de todas las reuniones, las cuales hemos sostenido a lo largo de todos estos dos meses (...) Las necesidades son diversas, son muchas. Son regionalizadas en la mayor parte de los casos pero, a la vez, también una necesidad o una transversabilidad dentro de las necesidades, las cuales han sido desatendidas principalmente en los últimos años", explicó la autoridad.
Respecto a la persistencia de medidas de presión en algunas regiones, pese al acuerdo alcanzado, Justiniano señaló que existen intereses diversos detrás de las movilizaciones. Identificó tres grupos: sectores con demandas legítimas, intereses económicos afectados por la política de combustibles y nuevos liderazgos con fines políticos.
Contrabando
“No nos olvidemos de que tocamos y destruimos intereses muy antiguos y de mucho dinero. Estos sectores quieren continuar aún, ya sin un interés legítimo y peor aún todavía, seguir generando caos en la población”, afirmó, al advertir que detrás de algunos bloqueos persisten actividades ilegales como el contrabando de combustibles, el narcotráfico y la minería ilegal.
Justiniano aseguró que el Gobierno no cederá ante sectores que buscan generar caos y afectar a la población.
"Con ellos no va a haber pacto, no va a haber negociación, no va a haber el instante el cual el gobierno le dé un poco de espacio porque son los que quieren volver al pasado, quieren aprovecharse de toda la población boliviana", lamentó.
Añadió que los contrabandistas de combustible ganaban más de 3 millones dólares por día. y quieren seguir ganando más de 3 millones de dólares por día.
Además, indicó que, por las elecciones municipales se aproximan nuevos liderazgos y que el Gobierno mantendrá el diálogo con ellos para que "busquen su propia representatividad, pero no a costa de bloqueos ni del sufrimiento de la población".
El ministro ratificó la disposición del Ejecutivo a mantener el diálogo con los sectores sociales y aseguró que el proceso de consenso continuará para garantizar previsibilidad económica y social en el país.