El vicepresidente Edmand Lara y el ministro de Aguas, Desarrollo Rural y Productivo, Óscar Mario Justiniano, arribaron a la ciudad de Belém do Pará en Brasil, donde se realiza la 30ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP30.
A su llegada, las autoridades sostuvieron una “reunión de trabajo con el embajador André Corrêa do Lago, presidente designado de la COP30, en el marco de la articulación regional orientada al desarrollo sostenible y la acción climática”, cita una nota de prensa de la Vicepresidencia.
En el encuentro, Lara afirmó que Bolivia impulsa una visión integral de protección de los bosques y de la biodiversidad, además habló de la necesidad de consolidar un marco normativo que permita enfrentar los desafíos del cuidado del medioambiente.
“Los incendios destruyen 2,6 millones de hectáreas cada año. El gobierno anterior (de Bolivia) no impulsó normas ambientales reales; nosotros tenemos una visión clara y firme: establecer una agenda de cooperación seria, fortalecer nuestras leyes y proteger nuestros bosques y biodiversidad”, dijo.
El ministro Justiniano también reafirmó el compromiso del Gobierno boliviano con una agenda climática "seria y responsable". “El mandato del pueblo es que Bolivia sea un socio confiable que genere desarrollo sostenible y económico. Este es un hito histórico que marca una ruta crítica”, enfatizó.
El embajador Do Lago destacó la evolución de las negociaciones climáticas en el mundo, recordó que el proceso inició en la Cumbre de Río de 1992 y que se consolidó con el Acuerdo de París.