La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se refirió, a través de un comunicado, a los hechos de violencia registrados en los últimos días en Bolivia. Indicó que "las personas que ejercen liderazgos políticos tienen la responsabilidad de coadyuvar para detener la violencia; promover el diálogo y prevenir violaciones a los derechos humanos.
Asimismo, en el post condena la escalada de violencia durante las manifestaciones que iniciaron el 2 de junio.
Según información de la CIDH, al menos cuatro personas han fallecido, incluyendo tres agentes estatales que perdieron la vida por impactos de bala en Llallagua, en donde decenas de personas fueron heridas el pasado 11 de junio. Pero, en realidad son cinco víctimas fatales, cuatro uniformados y un civil. Asimismo, periodistas que cubren las protestas recibieron amenazas.
Es por ello que, la CIDH y su RELE instan al Estado a que observe los estándares de protestas y derechos humanos, y al desarrollo pacífico de las manifestaciones y respeto de la institucionalidad democrática.
Jornadas violentas en Llallagua
El pasado martes 10 y miércoles 11 de junio fueron dos jornadas de intensa violencia en el centro minero de Llallagua. Luego de que seguidores del expresidente Evo Morales rebasaran a la Policía y atacaran instituciones públicas el martes; el miércoles un contingente policial fue agredido, justo cuando intentaba ingresar al municipio para reforzar la seguridad.
Producto de ese ataque armado, cinco personas perdieron la vida, entre ellos cuatro policías y un civil; eso sin contar con la decenas de heridos.
Los seguidores del exmandatario bajo el argumento del incremento de la canasta familiar, escasez de combustible, divisas y otros, instalaron decenas de bloqueos en varios puntos del país; siendo los más conflictivos el norte potosino y Chapare.