En una declaración inusual por su contundencia, el vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, reconoció públicamente que parte de la cúpula policial de Bolivia brinda protección a organizaciones criminales que operan en la región.
Esta revelación la realizó Lara durante una entrevista en Brasil en el marco de la 30ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se desarrolla en la ciudad brasileña de Belém.
“Nuestra Policía está muy corrompida, aunque nos duela aceptarlo. Hay comandantes que dan cobertura y protección a criminales que buscan refugio en Bolivia”, afirmó.
Lara, quien asumió el cargo hace poco más de una semana junto al presidente Rodrigo Paz, aseguró que la situación encontrada al asumir el gobierno es “crítica” y que la Policía boliviana se ha convertido en un punto vulnerable para la expansión del crimen organizado.
El vicepresidente anunció que el nuevo gobierno impulsará una reforma profunda de la institución policial y buscará estrechar la cooperación con Brasil para combatir a estas estructuras delictivas transnacionales.
Según la autoridad, Bolivia está “quebrada” y corroída por la corrupción. “Por eso vamos a reestructurar y reformar la Policía boliviana”, agregó.
Además, sostuvo que las redes criminales que operan en Brasil aprovechan la fragilidad de los controles fronterizos para ingresar a territorio boliviano y evadir la acción policial.
Al ser consultado sobre los desafíos del gobierno recién posesionado, Lara reconoció que la administración anterior dejó un Estado debilitado:
“Hemos encontrado un país muy quebrado económicamente, corroído de corrupción. Estamos ordenando la casa y tenemos una misión clara: acabar con la corrupción, generar una mejor economía y dar más oportunidades”.
El vicepresidente aseguró que el manejo económico del gobierno saliente fue “muy malo” y que una de las prioridades inmediatas será estabilizar las finanzas públicas.
Compromiso de reformas legales
Brasil discute nuevas leyes para enfrentar a organizaciones criminales, y Lara admitió que Bolivia debe encarar también cambios estructurales.
“Sin duda tenemos que hacer reformas a la Constitución para incrementar las penas a delitos que afectan la vida, el narcotráfico y la corrupción. Especialmente a los corruptos que dan protección a estas bandas criminales”.
Afirmó que estas transformaciones serán difíciles, pero no imposibles, y que el gobierno confía en el apoyo ciudadano para concretarlas.
Lara también manifestó interés en la integración de Bolivia a nuevos bloques y mecanismos regionales que fortalezcan la cooperación en seguridad, medio ambiente y desarrollo.
“Queremos ser parte de todo lo que le haga bien a Bolivia y al mundo. Hay una frase que me gusta: ‘Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia’”, agregó.