La viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, lamentó la posición asumida por dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) al no participar del diálogo impulsado por el Gobierno. No obstante, y a pesar de las amenazas reiteradas vertidas desde la dirigencia sindical, Barrientos recalcó la disposición abierta al diálogo por parte del Gobierno de Rodrigo Paz.
"Nosotros queremos tener la puerta al diálogo abierta, no vamos a calificar el accionar de nadie. Lo que nos interesa es que mañana vengan y se sienten. Si ellos quieren hacerlo, son más que bienvenidos", expresó la viceministra.
El Gobierno convocó tanto a la COB, como a otras 75 organizaciones a un diálogo franco sobre el Decreto Supremo 5503. El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, llegó hasta la Casa Grande del Pueblo, pero se limitó a dejar un documento en el cual, a nombre de los trabajadores, pide la abrogación de mencionado decreto. Inmediatamente, abandonó las instalaciones. Y minutos después, sectores afines a la COB ocuparon las calles céntricas de La Paz lanzando explosivos y enfrentando a la policía.
"Quienes quieran sumarse al barco del diálogo de la construcción nacional y de sacar este país de la crisis enorme en la que nos han metido es más que bienvenido", alentó Barrientos. Y denunció que "quienes están en lógica de complot y quieren bloquear por bloquear y quieren seguir la línea de Evo Morales, bueno, eso es decisión de ellos".
Para la viceministra, "el país está tomando pasos certeros hacia el avance y el fortalecimiento de la economía nacional y nuestro interés mayor es sacar a Bolivia adelante". En ese sentido, los decretos promulgados por el presidente Paz "fortalecen la economía y resuelven la enorme crisis en la que nos han metido".