En un ambiente de apertura institucional y compromiso político, este martes se desarrolló en la Casa Grande del Pueblo la primera reunión de coordinación para la transición democrática de mando presidencial entre el Gobierno del presidente Luis Arce Catacora y el equipo del presidente electo Rodrigo Paz Pereira, vencedor del balotaje nacional celebrado el pasado 19 de octubre.
Por disposición del Jefe de Estado, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, fue designada como responsable de la Comisión de Transición de Gobierno, mientras que la canciller Celinda Sosa encabezará la comisión encargada de los actos oficiales de transmisión de mando presidencial.
Del lado del nuevo Gobierno electo, Rodrigo Paz designó a Mauricio Zamora como su representante y coordinador general ante el Órgano Ejecutivo. Ambas comisiones iniciaron este martes sus labores formales tras la conversación telefónica sostenida días atrás entre Arce y Paz, en la que acordaron la hoja de ruta para una transición ordenada y transparente.
Según fuentes oficiales, el Consejo de Ministros aprobará este miércoles un Decreto Supremo que establecerá las bases legales y procedimentales del proceso de traspaso, garantizando el acceso a la información pública, la continuidad administrativa y la planificación de los actos protocolares.
Durante la reunión, los representantes coincidieron en que la transición debe desarrollarse en un marco de respeto institucional y estabilidad política, priorizando la paz social y la certidumbre para la población que acudió masivamente a las urnas.
“Más allá de cualquier diferencia política, coincidimos en que es necesario fortalecer nuestra democracia y dar certidumbre a la población, que expresó su voluntad en las urnas”, señaló la ministra Prada, tras el encuentro.
El inicio del trabajo conjunto entre ambas comisiones marca el primer paso del traspaso de mando presidencial, previsto para inicios de noviembre, cuando Rodrigo Paz asuma oficialmente la conducción del Estado Plurinacional de Bolivia.
El encuentro concluyó con el compromiso de mantener reuniones periódicas en las próximas semanas, con énfasis en la entrega de informes de gestión, la coordinación presupuestaria y la planificación del acto de investidura presidencial.