Cuando Evo Morales -asediado por los 21 días de movilizaciones ciudadanas que denunciaban fraude electoral, además del amotinamiento de la Policía y la invitación de los militares para que dé un paso al costado- renunció a la Presidencia de Bolivia no estaba solo. El líder cocalero se fue a su bastión, el Chapare, acompañado de algunos de sus colaboradores más cercanos y desde allí, a través de un mensaje televisado, dejó el poder después de ostentarlo por 13 años, 9 meses y 18 días.
Ese 11 de noviembre de 2019 junto a él también estaba Gabriela Montaño, en ese entonces todavía fungía como ministra de Salud y era una de las figuras clave del gobierno de Evo. Faltando 15 días para que se cumpliera un año de aquel episodio, la mujer se montó al avión que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, envió para Morales y salió de Bolivia, ha anunciado que renuncia a fungir un cargo para dedicarse a los suyos y a sanar heridas. El anuncio lo ha hecho a través de un trino en su cuenta de Twitter.