La Fiscalía Departamental de Potosí inició una investigación de oficio por los graves hechos de violencia registrados en el municipio de Llallagua, donde se reportaron enfrentamientos, saqueos a instalaciones policiales y al menos 14 personas heridas, según confirmó el fiscal departamental Gonzalo Aparicio Mendoza.
Los incidentes se produjeron en el contexto de los bloqueos promovidos por sectores afines a Evo Morales, que mantienen aislada a la población y han derivado en una escalada de tensión en el norte potosino.
De acuerdo con la autoridad fiscal, las oficinas del Comando Regional de la Policía en el norte de Potosí fueron tomadas por grupos violentos que sustrajeron equipos de computación, impresoras, incendiaron mobiliario y dejaron varios vehículos policiales completamente destruidos.
“Estos hechos nos han llamado poderosamente la atención. Por eso se ha dispuesto el desplazamiento inmediato del equipo de fiscales y personal de apoyo en Llallagua para iniciar las investigaciones y permitir la identificación de todos los autores y responsables”, informó Aparicio en una entrevista concedida a EL DEBER.
El fiscal detalló que hasta la noche del martes se tenía el reporte oficial de 14 heridos, aunque advirtió que esa cifra podría haber aumentado durante la madrugada. Por el momento, no se reportan personas aprehendidas. La investigación está en curso y ha sido reforzada con fiscales del municipio de Uncía.
Según reportes del centro de salud ambulatorio Siglo XX, el martes fueron atendidas 51 personas heridas, producto de los enfrentamientos en Llallagua
Aparicio explicó que el proceso penal se inició bajo los delitos de lesiones graves y destrucción o deterioro de bienes del Estado, aunque advirtió que esta calificación es provisional. “A medida que se recojan más evidencias y se determine la participación de los involucrados, se podrían ampliar los tipos penales”, afirmó.
Además de los daños materiales y las lesiones a ciudadanos, la Fiscalía analiza si durante el saqueo de unidades policiales también se sustrajeron armas de fuego. “Estamos solicitando informes al comandante regional de la Policía. Comprenderán que la destrucción de los equipos de cómputo ha retrasado esta verificación”, señaló.
Las imágenes y videos captados por ciudadanos están siendo revisados por la comisión de fiscales como parte de una investigación que, según Aparicio, es compleja por la pluralidad de sujetos involucrados y la limitada presencia policial en el área tras los ataques.
La Fiscalía convocó también a las víctimas de saqueos y a las personas lesionadas a prestar declaraciones para contribuir con el esclarecimiento de los hechos. “Es fundamental contar con testimonios que nos permitan reconstruir lo ocurrido y sancionar a los responsables”, concluyó.
Mientras tanto, Llallagua permanece en una tensa calma, con sus calles aún marcadas por los enfrentamientos y una ciudadanía que exige respuestas frente a una violencia que ha dejado al municipio herido y en incertidumbre.
600 policías
El viceministro de Gobierno, Jhonny Aguilera, informó más temprano que el Gobierno ha iniciado un amplio operativo policial con el despliegue de al menos 600 efectivos para retomar el control de la zona y restablecer el orden público.
“La movilización está caracterizada por el traslado del talento humano por vía aerotransportada desde diversas áreas del país, de manera que el número de efectivos movilizados en esta zona va a permitirnos consolidar la presencia policial en las próximas horas”, explicó la autoridad.
Según Aguilera, la situación en Llallagua se ha tornado crítica debido a la presencia de explosivos como dinamita, promontorios de piedras y bloqueos de caminos que habrían sido instalados por grupos movilizados, lo que ha generado temor e incertidumbre entre los habitantes.
“Lo que se ha podido apreciar en las últimas horas es la detección de explosivos de dinamita con la cual han perturbado la paz en la ciudad. También hemos identificado obstáculos en distintos puntos del municipio como El Golf, el kilómetro 60 y Aguascalientes, donde se prevé un posible enfrentamiento en las próximas horas”, advirtió el viceministro.
Aguilera también señaló que la población local ha decidido vestirse de luto como forma de protesta y lamento por la situación que viven, acusando a comunidades vecinas de los Laymes y Cacachacas de haber invadido su territorio y protagonizado los bloqueos.
“Tenemos plenamente identificadas a las personas que han estado realizando estas acciones. Ya hemos comenzado el desbloqueo del primer punto, y la Policía Provincial está levantando los obstáculos para restituir el tránsito y la normalidad en el área”, concluyó.
El operativo se da en el contexto de una ola de bloqueos impulsados por sectores afines al expresidente Evo Morales, en rechazo al proceso electoral en marcha y en demanda de su habilitación como candidato presidencial.